Los padres pueden ayudar a sus hijos a que logren el éxito académico apoyándolos con las tareas, involucrándose en el desempeño académico, trabajando de la mano con los maestros, participando en las actividades escolares y colaborando como voluntarios en la escuela. 

Ese es el consejo que da a los padres de familia Katrina Fernández (35), la nueva directora de la escuela primaria católica Holy Redeemer de College Park, Maryland, en el inicio del año escolar.

"También hay que hablarles de la fe y de la importancia de ir a la universidad", agregó.

"En las escuelas católicas tenemos la oportunidad de formar estudiantes de Cristo, niños que no sólo están preocupados de lo académico, sino que están formados para ser discípulos de Cristo, que tienen valores y aportan a la comunidad como voluntarios", dijo la directora.

Fernández define la educación católica como integral ya que transmite valores para toda la vida. "A diferencia del sistema escolar público, nos da la oportunidad de hablarles a los alumnos con orgullo sobre su fe", expresó quien ha estudiado 14 años y ha trabajado 12 años en escuelas católicas.

Dejó, también,  en claro que la tarea de sembrar los valores católicos en los niños es un trabajo mancomunado de la escuela y el hogar. 

Ella se siente muy contenta ante el nuevo reto de dirigir la escuela Holy Redeemer. "Estoy tan feliz porque me da la oportunidad de ayudar a nuestra comunidad".

Las familias hispanas -dijo- valoran mucho la educación católica, pero la ven inalcanzable. "Muchos padres inmigrantes no creen que sus hijos pueden estudiar en escuelas parroquiales".

Por eso, esta docente se ha establecido la meta de aumentar el número de alumnos hispanos en su escuela. Para ello planea acercarse a los padres hispanos del sector para decirles que la educación católica sí está a su alcance, informarles sobre los recursos disponibles y guiarles en el proceso de admisión.

Subrayó que hay ayuda financiera para las familias de bajos ingresos que desean que sus hijos también se beneficien de la excelencia de la educación católica.

En la escuela Holy Redeemer, por ejemplo, un 90 por ciento de los alumnos reciben ayuda financiera para pagar la matrícula que ronda en los 9 mil dólares. La escuela ofrece un subsidio de aproximadamente 1.500 dólares, la arquidiócesis ofrece 500 dólares anuales y el programa Boost un máximo de 3.400 dólares por alumno. Además, hay otros programas que ayudan a las familias de pocos recursos: adw.org.

Gracias al esfuerzo de la directora anterior, Maria Bovich, Holy Redeemer se caracteriza por la diversidad: un 60 por ciento de los alumnos son caucásicos, 18 por ciento hispanos, 17 por ciento afroamericanos, 7 por ciento asiáticos, 16 por ciento de otros orígenes.

"Aceptamos a cada estudiante como es", subrayó la nueva directora abierta al multiculturalismo. Tiene interés en continuar esa iniciativa, porque cree que es muy importante que la escuela esté abierta a todos.

La mitad de los católicos en la arquidiócesis son hispanos, pero lamenta que sus hijos no están en escuelas católicas.

Por eso, planea acercarse a las familias hispanas de las parroquias aledañas para que inscriban a sus hijos en Holy Redeemer. También formará a sus maestros y empleados para que aprendan a trabajar con la diversidad que caracteriza a esta región. 

La escuela cuenta con el programa 'Madrinas' por medio del cual los padres trabajan en grupos para llegar a la comunidad hispana con el mensaje.

Igualmente, se ampliará el programa ESOL, de inglés como segundo idioma, al aumentar el número de alumnos hispanos.

"Quiero servir a la comunidad inmigrante, especialmente porque mis padres también lo son", dijo la nueva directora. 

Fernández contó que sus padres y abuelos se esforzaron para que ella y su hermana estudiaran primaria y secundaria en escuelas católicas en el estado de la Florida. "Es una inversión", dijo recordando que ambas fueron las primeras en la familia en graduarse de la universidad.

Ya con el título de educadora de la Universidad de Miami, se trasladó a Ohio donde estudió una maestría en liderazgo en educación (Universidad Católica Dayton) y trabajó como maestra de español.

Llegó al área de Washington en el 2010, trabajó como directora de admisiones en la escuela católica Don Bosco Cristo Rey (Takoma Park, MD), luego como subdirectora en la escuela católica Santa María de los Molinos (Laurel, MD). Allí se desempeñó un año como directora y los últimos 3 años como directora de la escuela St. Columba de Oxon Hill, MD.

Katrina atribuye sus logros a la educación católica que recibió desde preescolar, donde le alentaron, le enriquecieron espiritualmente y le formaron de modo integral. "Esa es la razón por la cual sigo mi carrera profesional en el sistema escolar católico".

La oficina de escuelas católicas de la arquidiócesis está realizando talleres informativos para las familias hispanas. Para detalles sobre los talleres, inscripciones o ayuda financiera, escriba en español a Miryan Cabrera a [email protected]

Holy Redeemer abrirá sus puertas el 17 de octubre para informar a las familias interesadas en inscribir a sus hijos. Aceptan niños desde los 4 años hasta el 8vo. grado.

OPEN HOUSE

Holly Redeemer Scholl realizará su Open House el 17 de octubre de 9AM a 11AM y de 3PM a 6PM en el 4902 de la calle Berwyn Road, College Park, MD. Inf: (301)474-3993.