Desde el Concilio Vaticano II la Iglesia ha recalcado una y otra vez como los medios de comunicación son indispensables para llevar la buena noticia de la Salvación al género humano. Durante estas semanas de crecientes tensiones y grandes dificultades no tan solo a nivel nacional, sino mundial, la Iglesia se ha despertado como el gigante dormido y ha podido responder a la necesidad de nuestras comunidades parroquiales, mediante sacerdotes creativos y con grandes ideas de como utilizar las redes sociales para acompañar desde sus parroquias a quienes por motivos de salud no pueden llegar a participar de la Eucaristía. 

Nuestros sacerdotes creativos han podido traer la presencia de Jesús en medio de la ausencia de la participación activa de la celebración Eucarística y el recibir a Jesús Sacramentado en el Pan Eucarístico que es constante alimento para el alma del creyente. 

Es hermoso el recibir el mensaje del Santo Padre Francisco, quien nos exhorta a hacer una comunión espiritual y cifrar nuestra fe y esperanza en la alegría del reencuentro con Jesús Pan de Vida. Evidentemente es añoranza y necesidad de nuestra vida sacramental, pero también sabemos que Jesús está en la barca con todos nosotros, los sacerdotes no están ausentes del diario vivir de la comunidad de creyentes, todos estamos presentes por los medios de comunicación como son la televisión, el internet, la prensa y la radio. 

El pomingo pasado el padre David Wells, párroco de la parroquia de San Martín en Gaithersburg, MD, me invitó a celebrar la Eucaristía privada en vivo y directo que se ofrece el el portal de la página web de San Martín. Ese domingo, al mediodía, se conectaron 1.100 familias para participar de la Eucaristía. Como el padre David sé de muchos otros párrocos que están haciendo lo mismo a sus comunidades parroquiales. 

Les invito a unirse a estas celebraciones de la red social que nos trae el mensaje de Nuestro Señor y nos imparte cada domingo su bendición hasta que felizmente podamos regresar todos a nuestras parroquias. Que Dios les proteja en estas semanas de cuarentena, sabemos de sus necesidades y las parroquias están siempre allí para ayudarles. Aquellos que puedan no olviden enviar sus contribuciones a la parroquia a la que pertenecen, estas son importantes para el mantenimiento de la parroquia, empleados y sacerdotes quienes están enteramente a su servicio. 

Dios nos bendiga en estos momentos de dificultad y nos guarde en la salud , el amor y la unidad familiar.