Durante la celebración de la tradicional Misa Roja, monseñor Wilton Gregory exhortó a todos los responsables de administrar justicia a ser reflejo de la misericordia divina y respetar siempre la dignidad humana al momento de impartir justicia. 

El arzobispo de Washington destacó, también, la importancia de hacer que se apliquen y cumplan las leyes del país en un marco de plena honestidad e integridad.

Asimismo, pidió a Dios que ilumine los actos de todos aquellos que tienen la responsabilidad de impartir justicia, ya que muchas personas apelarán a su sabiduría legal esperanzados en encontrar una solución a sus demandas. 

La LXVII Misa Roja se realizó el domingo 6 de octubre en la catedral de San Mateo Apóstol en el Distrito de Columbia. Al acto litúrgico asistieron varios miembros de la Corte Suprema de Estados Unidos.

“Al inicio de una nueva temporada judicial pidamos al Espíritu Santo que nos dé sabiduría, paciencia, coraje e integridad al momento de impartir justicia. Nunca deben olvidarse de ser compasivos con sus semejantes”, dijo el arzobispo de Washington. 

Monseñor Gregory agregó que los jueces no pueden ignorar la condición humana de las personas que han sido acusadas de haber cometido crímenes o han violado la ley por cualquier razón. “La justicia tiene que ser objetiva e imparcial sin importar la raza, el idioma o la religión de la persona”. 

De igual modo, comentó que Estados Unidos siempre se ha caracterizado por ser una nación de libertad, donde cada juez tiene que ser ejemplo de ello. “El valor que distingue a un juez radica en la aplicación imparcial de la justicia, así como la misericordia bajo las leyes de nuestro país”.

Como concelebrantes estuvieron los obispos auxiliares de Washington Mario Dorsonville, Roy Campbell Jr. y Michael Fisher. Asimismo, el arzobispo de los Servicios Militares, Timothy Broglio; y el obispo de Arlington, Michael Burbidge.

En la Misa Roja estuvieron presentes John G. Roberts Jr., presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos, y los jueces Clarence Thomas y Stephen G. Breyer. También asistieron William Barr, fiscal General de los Estados Unidos; John Garvey, presidente de la Universidad Católica de América; y John DeGioia, presidente de la Universidad Georgetown.
El servicio religioso fue auspiciado por la Sociedad John Carroll, que agrupa a más de un millar de profesionales de diversas ramas que trabajan en favor de la Iglesia Católica. 


Reconocimientos

Al concluir la Misa Roja varios abogados fueron distinguidos con el premio “Pro Bono al Servicio Jurídico” por su destacado servicio legal voluntario a personas de bajos ingresos en el área metropolitana de Washington. 

Los premiados son abogados voluntarios que ofrecieron asistencia legal gratuita en el Distrito de Columbia y los suburbios de Maryland en el año fiscal 2018-2109 a más de 3.500 personas, todas las cuales están por debajo del umbral de pobreza.

Los galardonados este año fueron los abogados: diácono Darryl Kelley, Andrew P. Larsen y Carolyn D. Ruyak; los estudios de abogados Kirkland & Ellis y Sidley Austin. 

Monseñor Peter J. Vaghi, capellán de la Sociedad John Carroll, también recibió un premio sorpresa por su servicio a la red legal de Caridades Católicas.