Una delegación de 49 peregrinos provenientes de diversos departamentos de El Salvador ha estado en Roma para conmemorar el primer aniversario de la canonización de Monseñor Óscar Arnulfo Romero.

La delegación, además de recordar la canonización de “monseñor”, como le llaman los salvadoreños, también participaron en la misa de la canonización de cinco nuevos santos el pasado domingo 13 de octubre, y que fue presidida por el papa Francisco.

Monseñor Romero fue canonizado con otros seis beatos, entre ellos, Pablo VI. En esta ocasión, el papa Francisco dijo estas palabras: “Es hermoso que junto a él y a los demás santos y santas de hoy, se encuentre monseñor Romero, quien dejó la seguridad del mundo, incluso su propia incolumidad, para entregar su vida según el Evangelio, cercano a los pobres y a su gente, con el corazón magnetizado por Jesús y sus hermanos”. 

El Papa refiriéndose a todos los nuevos santos añadió: “Todos estos santos, en diferentes contextos, han traducido con la vida la Palabra de hoy, sin tibieza, sin cálculos, con el ardor de arriesgar y de dejar. Que el Señor nos ayude a imitar su ejemplo”.

Este momento tan significativo para el pueblo salvadoreño, fue vuelto a vivir por los peregrinos venidos desde el otro lado del océano Atlántico.

El padre Simeón Reyes, director de Radio Paz, emisora de la arquidiócesis de San Salvador, dirige espiritualmente este grupo de personas que atendieron el llamado que Radio Paz realizó hace unos meses en preparación para esta conmemoración.

Los peregrinos se dirigieron a la Basílica de San Pedro muy temprano por la mañana del domingo 13, pues dieron gracias a Dios con una eucaristía a las siete y media. En la homilía el padre Reyes hizo mención de la importancia de tener a un santo salvadoreño en los altares “Los obispos nos han pedido que no solo sea una celebración como para alegrarnos un momento y luego se nos olvida, sino que la figura de monseñor Romero sea la ocasión para intentar conocerle más, buscar aprender de él y que su doctrina nos ilumine a todos”.

La peregrinación a Roma pare celebrar el primer aniversario de San Óscar Romero se unió en oración a otras muchas celebraciones en El Salvador y alrededor del mundo. Los participantes, “peregrinos de la paz”, oraron por la paz en el mundo.

Hay muchos libros escritos sobre la vida y obra de San Romero, sin embargo, su muerte, un 24 de marzo de 1980, sigue en la impunidad. La santidad de Romero fue rápidamente reconocida por los salvadoreños, los latinoamericanos y alrededor del mundo. Su voz profética continúa escuchándose allí donde la vida de los pobres está amenazada. Gracias a radio Paz por las fotos que ilustran esta nota. Vaticano News