Bajo un sol radiante, atípico en el otoño, cientos de compatriotas acompañaron el último domingo de octubre la imagen del Señor de los Milagros durante su tradicional recorrido procesional por las calles de Washington, DC, luego de la misa celebrada en la parroquia Nuestra Señora Reina de las Américas.

El obispo Mario Dorsonville, quien celebró la misa, destacó la fe y devoción de los peruanos por el Señor de los Milagros, cuya demostración ha trascendido las fronteras y desde hace varios años recorre las calles de la capital. 

“Es digno de resaltar este tipo de expresión religiosa y los peruanos deben sentir orgullo por tener una fe sólida en el Señor de los Milagros”, indicó.

El obispo dijo que la Iglesia Católica siempre se alegra y fortalece con procesiones multitudinarias como la del Cristo Morado, lo cual reafirma las tradiciones religiosas de los hispanos en Estados Unidos. 

Estuvieron presentes, como es tradición, cuadrillas de cargadores procedentes de los estados de Virginia, Maryland, Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut. La muestra de colaboración se repite desde hace 33 años.

Recordó que en 1982, el Cristo Morado salió por primera vez en procesión en el Distrito de Columbia, primero desde la iglesia de Santo Tomás, en el área de Mount Pleasant, y después desde la parroquia antes mencionada.
 Entre 1990 y 1991 se fundó la primera cuadrilla de damas, la primera en Estados Unidos. Durante la procesión este año los fieles aprovecharon para ver exhibiciones de Caballos de Paso y degustar los ricos potajes de la cocina peruana.