El espíritu de amor y verdad son dos componentes claves de un matrimonio verdaderamente bendecido, según el arzobispo de Washington, monseñor Wilton Gregory, principal celebrante en la Misa Jubilar.

"La gracia de vivir el sacramento del matrimonio deriva del sacramento del bautismo, por medio del cual el bautizado recibe este amor de Dios de una manera profunda", dijo en su mensaje a las 440 parejas que acudieron a la basílica de la Inmaculada el domingo pasado para celebrar de 25 a 75 años de matrimonio.

"Junto con sus familiares y amigos, parroquianos, la Iglesia y toda nuestra comunidad arquidiocesana, estamos bendecidos por el testimonio de su amor eterno, el cual sirve como testimonio de su compromiso personal y la gracia de Dios que ha trabajado en ustedes y a través de ustedes, en sus familias y en la Iglesia". 

Monseñor Gregory les dijo que en sus uniones se ve "una señal del amor eterno que Cristo, el esposo, tiene para su esposa, la Iglesia".

Arzobispo de Washington, monseñor Wilton Gregory, principal celebrante en la Misa Jubilar. Foto/Javier Diaz

Argumentó que cuando se inicia el matrimonio, Jesús invita a los esposos a empezar un recorrido con Él en una nueva experiencia de amor que fue sin dudas un tiempo de gran gozo y expectativas. "Los muchos años de vida juntos probablemente les han brindado un más profundo entendimiento del amor de Jesús y cómo Él ha utilizado sus matrimonios para impactar la vida de otros".

El gran valor, dijo, del amor de los esposos yace en su revelación del amor de Dios como un regalo gratuito. "Mientras los esposos continúan y libremente se entregan uno al otro y se sacrifican uno por el otro, en medio de los retos y sufrimientos que implica la vida, su unión es santificada por el Espíritu Santo". 

Unas 320 parejas que acudieron a la Misa Jubilar están cumpliendo más de medio siglo de casados y 10 parejas están celebrando más de 70 años de matrimonio. Las 440 parejas renovaron sus votos matrimoniales, recibieron la bendición del arzobispo y un certificado especial por el aniversario de boda.

Entre ellos, también estuvo Joaquín Trejo, director de educación religiosa en la parroquia Santa Catalina Labouré de Wheaton, MD, y su esposa Sabina, quienes cumplen 30 años de matrimonio.

También estuvieron Wilber y María Magdalena Hernández, parroquianos salvadoreños de la iglesia Nuestra Señora de los Dolores de Takoma Park, Maryland, quienes cumplen 40 años de casados. 

Mención especial merecen Gerardo (92) y María González (94), feligreses colombianos de la Iglesia Santa María de Rockville, Maryland. Celebran sus 63 años de matrimonio lo que constituye una gran alegría para ellos, sus 6 hijos, 7 nietos y 3 bisnietos.

Felicidades a todas estas parejas que están de aniversario, se esfuerzan en mantener viva la llama del amor y cumplir con su compromiso ante Dios de amarse 'hasta que la muerte los separe'.