Un sistema de denuncias que acepta acusaciones de mala conducta sexual contra los obispos de Estados Unidos y los eparcas entró en funcionamiento el 16 de marzo. 

El Llamado Servicio de Denuncia de Abuso de los Obispos Católicos (CBAR, sigla en inglés) incorpora un sitio web (ReportBishopAbuse.org) y un número de teléfono gratuito (1-800-276-1562) a través del cual las personas pueden presentar informes sobre un obispo. 

El sistema nacional está siendo implementado por diócesis individuales bajo la dirección de cada cardenal, arzobispo u obispo respectivo. La información recopilada se protegerá mediante un encriptado mejorado. 

El obispo John M. Botean, de la Eparquía Católica Rumana de San Jorge en Cantón, Ohio, señaló que debido a que las eparquías de rito oriental no tienen arzobispos espera que los informes presentados a través del nuevo sistema sean enviados directamente al nuncio apostólico en Washington, monseñor Christophe Pierre, para su revisión. 

El obispo Botean también dio la bienvenida al sistema de denuncias: "Es una lástima que haya llegado a esto, pero si es necesario, aquí está". 

La Arquidiócesis de Baltimore implementó su propio sistema para reportar acusaciones contra los obispos, en enero de 2019. Su sistema es similar a CBAR en que será accesible desde la página de inicio de la arquidiócesis y por teléfono, señaló el obispo auxiliar Adam J. Parker.

En cada parroquia, se mostrarán carteles que promuevan la línea directa nacional, así como información sobre cómo contactar a la Oficina de Protección de la Infancia y la Juventud de la arquidiócesis. 

"Nuestra intención era que el sistema (a nivel nacional), que estamos implementando localmente, no fuera menos robusto que lo que habíamos implementado aquí en Baltimore", dijo Parker.

Convercent, compañía que se especializa en ética y cumplimiento de gestión para empresas y organizaciones, con sede en Denver, desarrolló el sistema de denuncias bajo un contrato de dos años con la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos. 

Bajo contrato, la compañía recopila información y las deriva a la autoridad eclesiástica apropiada de acuerdo con el derecho canónico. No lleva a cabo ninguna investigación. 

El mecanismo de presentación de informes -aprobado en junio por los obispos de EEUU en su asamblea general de primavera- cumple con los requisitos establecidos por el papa Francisco en su ‘motu proprio’ Vos Estis Lux Mundi/‘Tú eres la luz del mundo’, una manera de recibir información de mala conducta sexual por parte de un obispo. 

‘Motu proprio’ es una frase latina que significa "por propia iniciativa". Los Papas lo usan para señalar un interés personal en un tema en particular.

El sistema opera de esta manera:

 — Las llamadas llegarán inicialmente a un banco central de teléfonos, donde un personal capacitado le pedirá información sobre la denuncia que se está haciendo, incluyendo el nombre de la persona que hace el informe y su información de contacto. Las personas también tendrán la opción de presentar un informe en línea si no quieren llamar. Las personas no tendrán que dar su nombre si desean permanecer en el anonimato.

— La información recopilada se remitirá al obispo o arzobispo correspondiente de cada diócesis. Las denuncias contra un obispo o arzobispo se remitirán al obispo de mayor rango. Estados Unidos tiene 32 arquidiócesis. Cada provincia tiene una arquidiócesis y varias diócesis. 

— La información también se transmitirá a un laico designado para ayudar al obispo a recibir alegaciones. 

— Después de la revisión, el obispo de mayor rango enviará el informe al nuncio apostólico en Washington. 

— El nuncio está obligado a enviar el informe y la evaluación del arzobispo al Vaticano, que tiene 30 días para determinar si se justifica una investigación formal. Si es así, un obispo estará autorizado a supervisar una investigación.

 — Cuando se ordene una investigación, expertos calificados, incluidos laicos, la llevarán a cabo. Se espera que la investigación se complete en un plazo de 90 días y se envíe al Vaticano. 

— Los funcionarios del Vaticano revisarán las conclusiones de la investigación y determinarán el proceso apropiado que conduzca a un juicio final.

A medida que cada caso es reportado, a la persona que reporta un incidente se le dará un número de caso y una contraseña que puede utilizar para seguir el progreso de su caso particular. 

Las personas que presenten una denuncia también serán alentadas a ponerse en contacto con las fuerzas del orden locales si creen que han sido víctimas de un delito. 

Anthony Picarello, secretario general asociado de la USCCB, dijo a los obispos en su asamblea general de otoño que el sistema está diseñado para filtrar las quejas de modo que sólo se envíen las abordadas en el ‘motu proprio’. 

Bajo CBAR, se pedirá a las personas con quejas sobre cualquier otra acción de un obispo, tales como asignaciones diocesanas, cierres de iglesias, liturgia o contenido de homilía, se ponga en contacto directamente con la diócesis o eparquía correspondiente. 

Las denuncias de abuso sexual por parte de un sacerdote, diácono, religioso, miembro del personal diocesano o voluntario, se dirigirán al coordinador local de asistencia a víctimas diocesanas o eparquías en el marco del proceso que ha estado en vigor en virtud de la "Carta para la Protección de Niños y Jóvenes."

El papa Francisco publicó su "motu proprio" en mayo pasado después de una reunión mundial de líderes de la conferencia episcopal en el Vaticano a principios de 2019 para discutir la respuesta de la iglesia al abuso sexual del clero. El documento aborda específicamente las denuncias de mala conducta sexual y otras acusaciones de acciones u omisiones destinadas a interferir o evitar investigaciones civiles o eclesiásticos de dicha mala conducta por parte del clero.

El ‘motu proprio’ requiere que las diócesis y eparquías de todo el mundo establezcan "uno o más sistemas públicos, estables y de fácil acceso para la presentación de informes" antes del 31 de mayo. (CNS)