Qué el papa Francisco encare oposición de algunos sectores, en o fuera de la iglesia, no es algo nuevo. Lo que es nuevo es el nivel y la intensidad de las críticas, así como el contexto donde dominan las redes sociales que las magnifican y las convierten en escándalo.

Así lo percibe el arzobispo de Washington, Wilton Gregory, para quien el papa Francisco es un líder que sigue sacudiendo al mundo con sus mensajes enfocados en buscar la paz, cuidar de los pobres y del planeta. 

Francisco se ha convertido en un constante factor influyente en temas claves, según monseñor Gregory y los panelistas que hace unos días intercambiaron perspectivas al respecto en la Universidad Georgetown. 

Durante la charla, a la que asistieron estudiantes, se habló sobre el reto que tiene el Papa de enfrentar la resistencia dentro de la iglesia, por parte de aquellos que se oponen a su liderazgo. "El papa Francisco no es el primero en enfrentar oposición", dijo el arzobispo de Washington subrayando que el papa san Juan Pablo II también la tuvo.

Asegura que el factor que influye y hace todo diferente ahora, son las redes sociales. Por ejemplo, dijo, ahora te levantas y escribes lo que se te ocurre (en Facebook o Twitter). Notó que los grandes medios de comunicación como el diario "The Washington Post" tienen un grupo asesor a nivel editorial, mientras que en redes sociales todo está fuera de control. "Esa es la diferencia".

Monseñor y los panelistas estuvieron de acuerdo en que ahora la critica al Papa es organizada, insidiosa, prominente en redes sociales y que llega a nivel de escándalo.

Durante el encuentro, denominado "El factor Francisco hoy", se exploró la constante misión y mensaje de Jorge Mario Bergoglio, electo hace más de seis años como el primer Papa jesuita y latinoamericano. Igualmente se analizó el impacto de su gestión a nivel mundial y los retos que él y la iglesia encaran en la actualidad.

Otro de los panelistas, John Carr, director de la Iniciativa sobre el pensamiento social católico y vida pública de la citada universidad, hizo hincapié en los pilares de su papado: "una iglesia pobre para los pobres", fomentar la paz y cuidar de la creación de Dios. Los mismos emergieron desde el momento en que el pontífice escogió su nombre Francisco, señaló.

La humildad manifiesta, al igual que sus poderosas palabras lo caracterizan. 

El Papa le ha pedido al mundo que cuide de los más débiles y vulnerables. Ha ido al encuentro de los menos favorecidos, personas en dificultades, ha defendido la vida y dignidad humana, ha apoyado a los migrantes y refugiados, ha rechazado la cultura del descarte y ha hecho un llamado al cuidado de la casa común. 

Francisco ha tenido que encarar el fuerte reto de la crisis de abuso sexual por parte del clero. El arzobispo Gregory recordó que cuando él era presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) entre 2001 y 2004, viajó trece veces a Roma en tres años debido a la crisis de abuso que había estallado en esa época. "Era una situación seria y en ese entonces se pensaba que era un problema de EEUU, ahora se puede ver que es un asunto global". Monseñor dijo que la crisis de abuso en la actualidad es peor porque involucra al liderazgo.

Sin duda, se reconoce la influencia del papa Francisco en cuanto al tema del medioambiente. El arzobispo de Washington contó que a raíz de la encíclica papal "Alabado Seas" en favor del planeta, él mismo, cuando lideraba la Arquidiócesis de Atlanta, pudo ofrecer un plan pastoral para implementar las recomendaciones del pontífice. Esa diócesis se convirtió en pionera al marcar el camino de lo que debe hacerse a nivel personal, parroquial y de comunidad para proteger la naturaleza.

Al arzobispo Gregory también le parece importante el impacto a nivel social de un Papa que insta a amar a los demás, incluso sin conocerlos.

Al final, el público pudo hacer algunas preguntas a los presentadores. Entonces, fue una oportunidad para que el arzobispo hable de la conexión que tiene el Papa con la juventud. "Es como el abuelo, no está distante, reta a los jóvenes", no impone ni obliga.