En una emocionante ceremonia presidida por el arzobispo de Washington, monseñor Wilton Gregory, diez hombres de fe fueron ordenados al sacerdocio el sábado pasado en la basílica de la Inmaculada Concepción de Washington. Tres de los nuevos sacerdotes, hablan un poco de español: John Benson (27), Jan Pietryga (30) y Christian Huebner (35).

"No podemos olvidar que servimos al rebaño de Dios. La dignidad del pueblo de Dios permanece innegable porque todos nosotros -de hecho- pertenecemos al Señor. Aquellos que tenemos el privilegio de pastorear al pueblo de Dios debemos siempre tratarlos con reverencia y respeto porque ellos son de Él", expresó el arzobispo durante el rito litúrgico que se remonta a la época de los Apóstoles.

"Estamos reunidos aquí en gozo porque estos diez hombres están siendo invitados a iniciar su ministerio sacerdotal imitando al buen pastor. El servicio de ustedes a los demás ha de ser mucho más que mero activismo social. Debe estar basado en la fe. Debe sanar la ruptura que está escondida en el espíritu humano y que sólo puede ser remediada por el toque de Cristo", dijo durante la ceremonia a la cual asistieron 175 sacerdotes y 2.500 fieles, incluyendo familiares y amigos de los recién ordenados.

"Ustedes deben liberar a la gente de sus pecados e invitarlos a tener confianza en la misericordia de Dios y entonces anunciar esas palabras de sanación que son sacramentales y dichas con la autoridad de la Iglesia", dijo el arzobispo Gregory instándolos a tomar su ministerio sacramental muy seriamente.

"Al bautizar, perdonar pecados, ungir al enfermo, atestiguar el matrimonio y encomendar al pueblo de Dios en los ritos fúnebres, siempre recuerden que ustedes están comprometidos en un misterio que es tanto humano como divino", les dijo alentándolos a no permitir nunca que su servicio litúrgico se convierta en rutina.

Les pidió que sean hombres de transparente bondad, gozo, integridad, honestidad y calidez. "Den testimonio ante la Iglesia de su deseo de seguir el ejemplo de Cristo en esta expresión de amor desinteresado y respondan a la llamada divina que trae satisfacción al corazón..."

Luego de hacer una promesa de obediencia al arzobispo Gregory y sus sucesores, los diez hombres se postraron ante el altar en muestra de total entrega imitando a Jesús que entregó su vida para darle salvación al mundo. 

En el punto central de la ceremonia de ordenación, el arzobispo impuso las manos en la cabeza de cada candidato como un signo de que el Espíritu Santo es derramado sobre ellos. Los sacerdotes presentes también impusieron sus manos sobre los ordenados, antes de que sean vestidos con su indumentaria sacerdotal y sus manos ungidas con el crisma sagrado. El arzobispo les transfirió el cáliz y la patena y les dio la señal de la paz. Al final del rito, los diez nuevos sacerdotes se unieron al arzobispo en el altar para la consagración y al final de la misa rodearon a monseñor Gregory y le dieron su primera bendición. Luego bendijeron a la congregación, la cual respondió con aplausos y muestras de gozo. Cientos de fieles -incluyendo sus familiares y amigos- formaron fila luego para recibir la bendición personal de los nuevos sacerdotes.

Listos para servir

El padre Christian Huebner es uno de los tres sacerdotes que hablan español. Le contó a El Pregonero que estudió español en la escuela. "Cuando estaba en la universidad, tuve la oportunidad de viajar a Ecuador y vivir con una familia en Quito durante un mes, estudiar gramática en la semana y conocer ese hermoso país durante los fines de semana", dijo sobre el programa de inmersión al que califica como la manera más útil de todas para mejorar su español.

Durante sus primeros dos años en el seminario San Juan Pablo II, tuvo la oportunidad de servir en el Centro Católico Hispano en Columbia Heights. "Pude ver qué buena labor se está haciendo allí en español por el reino de Cristo".

Dice que estaba consciente de que el español es importante porque 'mucha de nuestra gente habla este idioma', pero estar en el centro católico lo califica como un regalo particular. Es que pudo ver cómo el Señor utilizaba incluso sus sencillas habilidades para sus propósitos.

Asegura que su conocimiento del español es muy básico, pero está agradecido de que Dios le ha dado lo suficiente como para hacer el bien para Él y su pueblo en este otro idioma. "Complaciendo a Dios, iré mejorando y mejorando a medida que pase el tiempo y al compartir más tiempo con hermanos y hermanas de habla hispana", dijo el padre Christian.

Este nuevo sacerdote nació en Omaha, Nebraska, en el seno de una familia protestante. "Nunca me imaginé que me convertiría en un sacerdote católico", reconoció quien dice que Cristo ha sido siempre el fundamento de su vida.

Este hombre de fe estudió en el Instituto Universitario St. Olaf y luego en la escuela de leyes de la afamada Universidad Yale.

Mientras descubría la hermosa visión del ser humano que brinda el catolicismo, trabajaba como abogado por varios años en Washington. En esa búsqueda, fue recibido por la Iglesia y luego empezó a discernir el llamado al sacerdocio. Se formó en el seminario San Juan Pablo II de la Arquidiócesis de Washington y posteriormente en el Pontificio Colegio Norteamericano en Roma. 

El padre Huebner ofició su primera misa el domingo en la iglesia San Pedro en las inmediaciones del Capitolio.

El padre John Benson empezó a estudiar español cuando tenía once años. En ese entonces pensó que el español le sería más útil que otro idioma y dedicó siete años en la escuela a aprenderlo. "Sin embargo, no aprendí español verdaderamente hasta que entré a mi comunidad del Camino Neocatecumenal, donde conocí a algunos hispanos de varios países", explicó. 

Luego, durante su formación en el seminario, pudo visitar dos veces España y pasar dos años de misión en California. 

El padre Benson quiere servir a la comunidad hispana en Washington. "Dios me ha enviado para anunciar el evangelio, pero ¿cómo puedo anunciarlo a alguien si no puedo hablar su idioma? -se pregunta.

"He conocido tantas personas en las parroquias en nuestra arquidiócesis que llevan a sus hijos a la misa en inglés, pero no entienden ni una palabra. Tienen miedo de acercarse al sacerdote porque no hablan inglés y él tampoco habla español", dijo quien está dispuesto a dar la buena noticia a tanta gente que está sufriendo y necesita una palabra.

Los otros sacerdotes que se ordenaron son: Joseph Cwik (27), Brendan Glasgow (26), Ebuka Vincent Mbanude (33), Stefan Megyery (38), Patrick Mullan (33), Benjamin Petty (39) y Michael Russo (27).