Toda despedida siempre genera una pizca de tristeza y un halo esperanza, más aún si se trata de un sacerdote amigo que por años fue maestro y guía espiritual. Este es el caso del padre Mike Johnson O.F.M., quien en breve dejará de prestar servicio en la parroquia San Camilo de Silver Spring (Maryland), cuyos alumnos de la escuela católica elemental St. Francis International lo despidieron con oraciones, canciones y aplausos.

Los pequeños entienden que el trabajo pastoral obliga al continuo traslado de los sacerdotes, pues la tarea de evangelizar e impulsar la fe católica de una comunidad no tiene fronteras. Sin embargo, eso no fue obstáculo para hacer un alto en la jornada escolar y agradecer la labor realizada por el padre Mike.

Tobias A. Harkleroad, director del mencionado centro educativo, agradeció al padre Mike Johnson por el apoyo prestado a la escuela y por impulsar programas de ayuda para que cientos de niños de diferentes países puedan acceder a una escuela católica a bajo costo.

“En la escuela St. Francis International todos estamos muy agradecidos por el trabajo realizado por el padre Mike. Lo vamos a extrañar mucho, pero sabemos que otras escuelas y comunidades necesitan de su experiencia, de su fe y su mensaje de amor. Gracias en nombre de todos y solo nos queda repetir su frase: Paz y Bien”, señaló Harkleroad.

El padre Mike Johnson, visiblemente emocionado, agradeció las muestras de cariño de los niños, profesores y maestros, a la vez que los alentó a seguir firmes en su fe e integración comunitaria.

“Estamos viviendo momentos muy difíciles. Les pido que se mantengan unidos, que no dejen de rezar por la paz mundial y que recuerden siempre que todos somos hijos de Dios”, manifestó el religioso.

Agregó que el haber trabajado en la escuela St. Francis International ha sido una experiencia maravillosa, en donde la presencia de Dios es evidente. “No me despido, solo les dijo hasta pronto. Los llevo en mi corazón y siempre estarán presentes en mis oraciones”.