Antes que comenzara el Sínodo de los Obispos para la Amazonía, una nueva iniciativa de la iglesia comenzó a navegar en la región: el barco “Hospital Papa Francisco”.

La Iglesia Católica está llamada a predicar el Evangelio y a curar a los enfermos dondequiera que estén, incluyendo en aldeas remotas y establecimientos a lo largo del Amazonas, dijo el papa Francisco en un mensaje leído el 17 de agosto durante la ceremonia de inauguración en el puerto de Belem, Brasil.

El barco es una iniciativa con la Diócesis de Obidos y la Fraternidad de San Francisco de la Providencia de Dios, que maneja hospitales, incluso el que visitó el papa Francisco en Río de Janeiro en el 2013.

El padre Francisco Belotti, superior general de la fraternidad, explicó que el papa Francisco había preguntado hace seis años si los sacerdotes y hermanos trabajaban en la Amazonía, y cuando la respuesta fue negativa, les exhortó a llevar a cabo un proyecto en la región. Ellos presentaron el plan para el barco hospital en noviembre de 2018.  

El barco servirá a personas a lo largo de las 620 millas de las riberas del Amazonas y estará atendido por doctores, enfermeros y enfermeras, incluyendo a miembros de las órdenes franciscanas de hombres y mujeres.

En su mensaje, el Papa expresó su gratitud porque el barco "llevará la palabra de Dios y ofrecerá acceso a mejores cuidados de salud a las poblaciones más necesitadas" a lo largo del río.

"Además de ser un bello gesto concreto en vistas al Sínodo de los Obispos para la Amazonía, que tendrá lugar en octubre aquí en Roma, este barco hospital es principalmente una respuesta a la llamada del Señor que sigue enviando a sus discípulos a anunciar el reino de Dios y a curar a los enfermos", escribió el Papa.

La misión principal del barco es promover la abundancia de vida prometida por Jesús, dijo, y los pueblos de la Amazonía definen este tipo de vida como "vivir en armonía" consigo mismo, con la naturaleza, con los demás y con Dios.

"Como Jesús que se apareció caminando sobre las aguas, calmó la tempestad y fortaleció la fe de los discípulos", dijo el Papa, "este barco llevará consuelo espiritual y serenidad a hombres y mujeres necesitados que han sido abandonados a su suerte". CNS