Los catequistas deben aprovechar los nuevos medios de comunicación en la enseñanza y ver las maneras de que los jóvenes perciban a la educación religiosa más interesante y atractiva, aconsejó el arzobispo de Washington, Wilton Gregory, a los asistentes al Día Catequético realizado el pasado fin de semana en la escuela católica Bishop McNamara en Forestville, Maryland.

Vivimos en un mundo con mucha estimulación visual, con exagerada dependencia de los medios electrónicos, donde nuestros niños tienen a su alcance teléfonos inteligentes, computadoras y redes sociales –reconoció el arzobispo-. Nuestros jóvenes están acostumbrados a la presentación veloz de datos.

No defiendo que el material religioso impreso (tradicional) sea reemplazado, más bien ustedes deben evaluar el potencial que ofrecen para transmitir de manera más eficiente la verdad que es Cristo, agregó subrayando que no se puede hacer caso omiso de estos nuevos recursos disponibles.

"El uso de los medios de comunicación ahora es esencial en la evangelización y en la catequesis", comentó el arzobispo haciendo eco de las palabras emitidas por el Vaticano.

En el discurso principal de la jornada, el arzobispo también le dijo a medio millar de educadores religiosos que "la iglesia insta a los catequistas a transmitir el mensaje de Jesús porque es la única respuesta responsable en un mundo confundido".

A los participantes les dijo que es su responsabilidad proclamar toda la verdad de Cristo y que tengan presente que "los métodos que utilicen son menos importantes que el mensaje en sí mismo". 

Les invitó a reflexionar, tomar la iniciativa y ser creativos como educadores: "La pregunta que queda por responder es con qué grado de efectividad vamos a transmitir la verdad".

Los catequistas de Maryland y el Distrito de Columbia empezaron la jornada unidos en oración durante una misa de apertura celebrada por el arzobispo Gregory. Luego de recibir su mensaje durante la homilía y en la ponencia principal, participaron en enriquecedores talleres en inglés y español.

"Esta asamblea refleja nuestra diversidad", dijo el arzobispo ante una multitud, en su mayoría de origen hispano, a quienes recordó que la misión de proclamar el evangelio es un deber de todos los católicos: "Hoy, ustedes, voluntarios, se reúnen para enriquecer sus habilidades como catequistas para evangelizar en todo momento y todo lugar".

Igualmente se pronunció sobre la importancia de promover las vocaciones entre los jóvenes y les instó a orar para lograr más vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal. 

"Continúen sirviendo como voluntarios en sus iglesias y comunidades, ustedes bien saben que el misterio de Jesús le pertenece a todos. Gracias por hacer que este mensaje sea más difundido".

El arzobispo Gregory afirmó que a los que se desempeñan como catequistas se les ha dado el poder de transmitir toda la verdad que es Cristo: "Ustedes comparten la plenitud de la verdad para un mundo -en general- desconcertado que necesita de la verdad".

Por un lado hay padres decepcionados que se cuestionan si sus hijos están recibiendo la educación de fe adecuada. Por otro lado, hay padres que piensan que la educación religiosa ha mejorado mucho desde la época en que los niños estaban obligados a memorizar. 

Luego de este planteamiento dual, monseñor dijo que al fin de cuentas todos agradecen a las personas maravillosas que aportaron creatividad, les impactaron siendo niños y les ayudaron a dar forma a su fe.

"La palabra de Dios es una fuente de verdad única", destacó monseñor Gregory aconsejando a los educadores en la fe que sean prudentes al usar materiales que no reflejen el legado católico real. "Los catequistas deben difundir toda la verdad y lo que la Santa Sede ha publicado debe ser una pauta para ustedes", acotó.