Un grupo estudiantil en Massachusetts ha iniciado una petición, y busca añadirle firmas, para que se apliquen a los alumnos indocumentados y "soñadores" las matrículas que rigen para los residentes del Estado.

 Dylan Scott, quien lanzó la iniciativa después de trabajar como interno durante un año en una escuela suburbana, señaló que "muchos estudiantes son indocumentados y llegaron a esa situación porque fueron traídos al país cuando eran muy jóvenes".

 Los "soñadores" son unas 800.000 personas traídas a Estados Unidos sin documentos legales cuando eran menores de edad, y amparadas por ahora por una suspensión de sus deportaciones bajo un decreto del ex presidente Barack Obama conocido como DACA.

 "Afortunadamente, debido a la legislación actual, estos estudiantes pueden recibir educación en las escuelas públicas hasta el grado 12", escribió Scott. "Pero, una vez que se gradúan, su acceso a la educación superior está limitado por las barreras financieras".

 Dieciséis estados y el Distrito de Columbia tienen leyes que permiten que los inmigrantes indocumentados se matriculen con las tarifas aplicables a los residentes en esas jurisdicciones.

 Pero "actualmente en Massachusetts estos estudiantes no califican para las matrículas de residentes del Estado en las instituciones de educación superior y colegios comunitarios financiados por el Estado".

 Sotcc citó el ejemplo de la Universidad de Massachusetts, donde la matrícula para los residentes del estado es de 14.358 dólares "pero un estudiante indocumentado o amparado por DACA se considera un estudiante internacional y debe pagar 30.623 dólares".

 "Los estados que actualmente aplican la igualdad en las matrículas han informado que el costo de tales planes es mínimo", apuntó Scott.

 "Es una matrícula con descuento que proporciona la oportunidad para que más estudiantes logren una educación superior y simultáneamente genera más ingresos para las instituciones de educación superior".

 Según el Instituto de Política Migratoria, en Massachusetts hay unos 173.000 individuos indocumentados y "si calculamos que el 0,5 por ciento (aproximadamente 865 personas) deciden atender la universidad Salem y tienen acceso a la matrícula como residente del estado, eso es 11.284 dólares, lo que resulta en un ingreso adicional de 9,76 millones de dólares", agregó la petición.

 Las leyes federales no prohíben que los estados otorguen matrículas como residentes a los estudiante indocumentados y los "soñadores", recordó Scott.

 "Massachusetts necesita seguir el ejemplo de los dieciséis estados y el Distrito de Columbia para invertir en nuestros estudiantes y en el futuro de este estado", afirmó.

 "A medida que la 'generación del boom' (los nacidos entre 1946 y 1964) continúa envejeciendo, el número de jubilados seguirá subiendo", anotó Scott.

 "No sólo necesitamos llenar esos puestos con individuos educados, sino que las contribuciones impositivas de estos individuos pueden ayudar a traer empleos al estado de Massachusetts", concluyó. EFE