Las chicas latinas encuentran en la organización Girls Scouts modelos a seguir, innovación, oportunidades para fortalecer su autoestima y formarse en el liderazgo, compañerismo e impulso para seguir sus sueños.

Y eso es precisamente lo que necesitan las niñas y jovencitas hispanas. Especialmente aquellas a las que no se les enseñó a soñar, las que no han crecido en un hogar de fe que les fortalezca, las que sufren debido al divorcio de sus padres, las que se desalientan con tantos obstáculos que hoy enfrentan las familias inmigrantes.

Ni hablar del entorno que a veces pretende disminuirlas y convertirlas en 'bonsai' para que no brillen. Las escuelas las enfrentan al acoso escolar que minimiza y al sexting que pulula. Crecer en Estados Unidos no es alentador ya que el país se ha visto abrumado por mensajes antiinmigrantes y al que se ve distinto, se le trata distinto.

"Muchas latinas sufren carencia de autoestima, encaran barreras como el idioma, el acento, el estatus migratorio. Son factores que influyen en el grado de confianza que tienen en sí mismas, influyen en la valentía que se necesita para poder triunfar en la vida", expresó Lidia Soto-Harmon, presidenta de la organización Girls Scouts de la capital estadounidense, en una reciente encuentro de liderazgo para niñas hispanas, entre 12 y 18 años.

Ashley Domínguez (11), estudiante de la escuela Potomac School, estuvo contenta de haber escuchado a una ingeniera que llegó a contarles su historia e inspirar a las chicas.

Ashley aún no sabe qué va a estudiar en la universidad, pero sí le gusta el voleibol y quiere ser una jugadora profesional de este deporte. También le gusta la natación y el otro día aprendió mejores técnicas en las reuniones de las Girls Scouts en las que participa desde hace un año. 

"Y me gusta ayudar a la gente. Hicimos una actividad que me gustó mucho y fue cortar árboles y donarlos a la gente que no tiene dinero para comprarse uno en Navidad", dijo esta adolescente católica de raíces mexicanas y peruanas. "Donamos ropa y comida y ayudamos al que no tiene".

Su grupo de chicas latinas se reúne cada miércoles de 7:30 a 8:30PM en Arlington, Virginia. A veces se encuentran en otros sitios y en el verano van de campamento por una semana.

Ashley ha aprendido técnicas de supervivencia, a cocinar, a usar el arco y mucho más. Y dice que sí puede alcanzar todos sus sueños.

Su padre, José Domínguez, participó en la actividad como guía y voluntario. Aseguró que él y su esposa inscribieron a Ashley en las Girls Scouts para que aprenda más, para que salga adelante, para que sea independiente.

"Esperamos que sepa hacer las cosas por sí misma, que aprenda a luchar y -el día que sus padres no estemos- que no le tenga miedo a nada".

Este encuentro de Girls Scouts Latinas ya es tradición, empezó hace 15 años, y han participado más de dos mil niñas.

El objetivo es que las girls scouts conozcan los proyectos disponibles para impulsarlas y compartan con otras chicas que también tienen su origen en Latinoamérica. "Las niñas latinas tienen que aprender liderazgo porque es lo que les permitirá alcanzar sus metas", dijo Lidia en el marco de la actividad.

La meta de esta organización nacional es precisamente que las niñas se desarrollen como líderes y fortalezcan su autoestima. "Puede haber un millón de oportunidades, pero si no crees en ti misma y no te valoras, es muy difícil salir adelante", dijo Lidia.

Hay 1.7 millones de Girls Scouts en Estados Unidos, bajo el liderazgo y apoyo de 750 adultos que son parte de la organización. El slogan que mueve esta organización es: "Creemos en el poder de las niñas".

La promesa de cada Girl Scout es ayudar a los demás, servir a Dios y a la patria. Se compromete a cumplir la ley de las Girls Scouts y ser honrada y justa, cordial y servicial, considerada y compasiva, valiente y fuerte, responsable de lo que dice y hace, respetarse a sí misma y a los demás, hacer del mundo un lugar mejor.