En la escuela católica secundaria del Arzobispo Carroll todos entienden que el baile es una opción entretenida para que los jóvenes disfruten y tengan una mejor predisposición para el estudio o ejercicio. Desde hace tres años la profesora Judith Condezo decidió utilizar la música como medio para mejorar la interacción social entre los adolescentes afroamericanos y latinos que asisten a ese centro educativo. Allí nació el grupo “Leones de Oro” que este mes participa en la Copa Mundial de Danza Latina que se realiza en la ciudad de Medellín (Colombia).

La delegación estudiantil está compuesta por diez jóvenes quienes, después de ganar varias competencias locales, fueron seleccionados para representar al Distrito de Columbia en la categoría salsa-caribeña. Después de realizar diversas actividades comunitarias, lograron reunir los fondos para viajar a la tierra de Gabriel García Márquez y tentar un título de repercusión internacional.

La profesora Judith Condezo mostró que el simple hecho de ganar un cupo para participar en World Latin Dance Cup ya representa un triunfo para los jóvenes de la escuela Carroll, quienes tienen meses ensayando sus rutinas de baile sin descuidar sus estudios y trabajos escolares.

“Ellos están muy entusiasmados e ilusionados con el hecho de poder competir a nivel internacional. Lo único que me preocupa es que algunos padres de familia se hayan endeudado para solventar los gastos del viaje. Tengo fe que nos irá bien y dejaremos en alto el nombre de los ‘Leones de Oro’. Cuando regresemos a Washington veremos de qué forma podemos ayudar a saldar las cuentas pendientes”, dijo Condezo. 

Explicó que la salsa es el género musical latino más contagioso y fácil de bailar, pues no se requiere una estricta disciplina rítmica ni mucho menos el aprendizaje de pasos complicados, lo cual permite fortalecer la integración entre las comunidades latina y afroamericana.

“Tenemos tres años ensayando semanalmente modernas corografías y el aprendizaje de los muchachos ha sido muy significativo, al punto que nos hemos ganado el apoyo incondicional tanto de los padres de familia como de los profesores de la escuela. Los alumnos también han aprendido que la música elimina fronteras, propicia el diálogo y consolida la amistad”, manifestó Condezo. 

Finalmente, la profesora puntualizó que se siguen buscando patrocinadores para cubrir los gastos pendientes. Las personas o empresas que quieran ayudar a los jóvenes pueden escribir a [email protected] o llamar al (202)529-0900, ext. 208.