La pandemia del coronavirus ha tenido un "impacto más negativo" de lo esperado sobre la economía mundial y se prevé ahora una contracción del 4,9 por ciento en 2020, frente al 3 por ciento calculado en abril, ha informado este miércoles el Fondo Monetario Internacional (FMI).

De las grandes economías, solo China se mantendrá en tasas positivas, con un crecimiento del 1 por ciento, aún así dos décimas menos de lo previsto en abril, mientras que Estados Unidos caerá un 8 por ciento este año, casi dos puntos más que el 6,1 por ciento previsto hace tres meses; en Japón la tasa prevista ahora es del -5,8 por ciento, frente al -5,2 por ciento de abril y en el Reino Unido del -10,2 por ciento, comparado con el -6,5 por ciento estimado tres meses atrás.

"La pandemia del COVID-19 ha tenido un impacto más negativo de lo anticipado en la actividad durante la primera mitad de 2020, y la recuperación se proyecta que sea más gradual de lo previsto anteriormente", señala el Fondo en su informe de actualización de las perspectivas.

El FMI recalca la "debilidad" en el consumo privado como consecuencia de "la combinación de un gran 'shock' adverso de demanda y un alza de precaución en los ahorros", así como en la inversión empresarial debido "al aplazamiento de gasto de capital, dada la elevada incertidumbre".

Para 2021, las previsiones hechas pública hoy indican un crecimiento global del 5,4 por ciento, cuatro décimas menos de lo calculado en abril.

Según estas nuevas proyecciones, Estados Unidos registrará un crecimiento del 4,8 por ciento el próximo año, China volverá a una elevada expansión, del 8,2 por ciento; Japón, del 2,4 por ciento, y el Reino Unido, del 6,3 por ciento.

El comercio global será uno de los sectores más afectados, y se espera que cierre 2020 con una contracción del 11,9 por ciento, ante la considerable menor demanda de bienes y servicios, incluido el turismo, y el próximo año cerrará con un gradual repunte hasta un 8 por ciento. 

PROBLEMAS EN AMERICA LATINA

El Fondo Monetario Internacional (FMI) empeoró este miércoles sus perspectivas para América Latina y el Caribe al anticipar que su actividad económica se derrumbará un 9,4 por ciento este año por el impacto de la pandemia del coronavirus, 4,2 puntos peor que en sus cálculos de abril.

De cara a 2021, el FMI anticipó que la región latinoamericana crecerá un 3,7 por ciento , 3 décimas más de lo pronosticado en abril, una cifra prometedora aunque insuficiente para recuperar la actividad perdida durante el presente año.

"En América Latina, donde la mayoría de los países aún luchan por contener infecciones, proyectamos que las dos economías más grandes, Brasil y México, se contraigan un 9,1 y un 10,5 por ciento , respectivamente, en 2020", detallaron los expertos del Fondo en la actualización de su informe de Perspectivas Económicas Mundiales.

Estos pronósticos para Brasil y México este año son también un 3,8 y un 3,9 puntos inferiores a lo anticipado hace tres meses, respectivamente.

Sin embargo, las perspectivas para el 2021 mejoraron ligeramente para ambos países respecto abril, ya que el FMI espera que la economía brasileña avance un 3,6 por ciento  el próximo año y que la mexicana haga lo mismo a un ritmo del 3,3 por ciento .

"Con la implacable propagación de la pandemia, las perspectivas de consecuencias negativas duraderas para los sustentos, la seguridad laboral y la desigualdad se han vuelto más desalentadoras", justificó el Fondo en su análisis.

Por ese motivo, la institución con sede en Washington llamó a los Gobiernos nacionales a llevar a cabo políticas efectivas que ayuden a frenar el deterioro económico y preparar el escenario "para un proceso más rápido que beneficie a todos en la sociedad en todo el espectro de ingresos".

Después de presentar hoy los datos generales, el FMI dará a conocer este viernes una radiografía más completa de la situación macroeconómica de Latinoamérica, cuando publique sus pronósticos para otros países de la región.

En su último estudio, en abril, el Fondo explicó que el territorio del sur del continente se verá afectado este año por el "aislamiento, bloqueo y cierres generalizados requeridos para frenar la propagación" del coronavirus, que está provocando un "grave efecto" en la actividad económica de todos los países latinoamericanos y a nivel mundial.

El FMI subrayó entonces que la prioridad "inmediata" era contener las consecuencias del brote del COVID-19 con medidas como aumentar el gasto público en atención médica para fortalecer la capacidad y los recursos del sector sanitario. EFE