En medio de las barreras que encaran los hispanos -como falta de documentos, de dominio del inglés, dos trabajos para salir adelante-, el ser padre se convierte en un reto mayor para los inmigrantes en Estados Unidos. La fe puede convertirse en un aliado para ellos porque es fuente de esperanza, sabiduría y soluciones.

En respuesta a esta problemática y partiendo de esta premisa, es que se ha creado un innovador programa llamado "Escuela de Padres" en la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores.

"Creo que va a ayudar a las familias. Es una buena iniciativa que se ofrece en nuestra propia parroquia y, además, es gratis", dijo Sandra Trujillo acompañada de su pequeña Talía, el domingo pasado en la segunda clase.

Esta madre acude con particular interés en mejorar la comunicación entre padres e hijos. Tiene un hijo adolescente, sabe que es una etapa difícil de manejar para las familias y espera hallar consejos.

Modelo del amor

La primera clase fue introductoria, detallando lo que ofrece el programa. En la segunda clase, Marta Monzón, quien es líder catequética, habló sobre el amor conyugal al cual definió como una donación de uno al otro.

Instó a los esposos a orar -aunque sea brevemente- en la mañana, pidiendo por la pareja, su bienestar o alguna necesidad.

Señaló que cuando Dios no está presente en el matrimonio, empieza el distanciamiento, ambos actúan independientes, puede haber abuso de alcohol o drogas lo que altera al individuo. "Se convierte en alguien distinto al que te enamoró", dijo.

Les recordó a los presentes que, aunque el enamoramiento se haya acabado, siempre hay una oportunidad de volver a empezar. "Es un error creer que la ternura se acabó en el noviazgo. Aunque haya discusiones, si Dios está ahí, les hará regresar uno al otro".

Cree que la comunicación en la pareja es clave y la falta de la misma aumenta la soledad tanto del hombre como de la mujer. "Cuando la comunicación es buena, los dos crecen juntos en el amor, se comparten los sentimientos, se aceptan, se perdonan, dan gracias y se ayudan a crecer en familia".

Aconsejó recibir al otro con cordialidad y palabras positivas, alimentar el buen diálogo y pedirse perdón antes de finalizar la jornada para que la relación no quede herida. "El perdón nos lo ha dado Dios para que seamos felices".

Seguidamente, hubo la oportunidad de debatir en grupos el por qué se incumple lo que Dios manda desde el inicio y por qué se rompe la armonía en el matrimonio.

La hermana María Angélica Acevedo lo atribuye a que las personas desobedecen a Dios, hay falta de esperanza y heridas no sanadas. A ello agregó las amenazas que el mundo actual le imprime a la unión.

Los miembros de ese grupo hablaron de cómo el uso desmedido de los teléfonos afecta el diálogo en la pareja y con los hijos. Una señora señaló la pereza espiritual como un factor influyente, otra compartió su 'batalla' para que su hijo adolescente venga a la catequesis.

También destacaron la soberbia, el orgullo, como un elemento que afecta la relación matrimonial. Generalmente no queremos reconocer los errores, ni humillarnos y pedir perdón -dijeron.

"Uno no tiene que creer que es perfecto, que todo lo sabe. Hay que orar, no perder la esperanza y buscar ayuda (terapia) para sanar las heridas", dijo la religiosa.

Lo aprendido se aplica en casa. En la primera clase, a los padres se les dio la tarea de rezar en familia. En la segunda clase se les instó a que todos los miembros del hogar coloquen sus teléfonos celulares y otros electrónicos en una caja (llamada SOS) durante la hora de la comida. Es una decisión que es recomendable convertir en hábito para incentivar la comunicación y 'propiciar la salvación de la familia' -dicen los organizadores.

Más información

Este programa piloto busca orientar a los padres en temas de la vida diaria, mientras sus niños están en clases de catecismo (RICA) en la iglesia.

RICA son las iniciales de Rito de Iniciación Cristiana para Adultos, es un proceso de formación en la fe para preparar a quienes no hay recibido los sacramentos en el momento indicado y deseen tomarlos para así ser parte de la Iglesia Católica.

Quienes tengan interés en participar en esta Escuela para Padres, pueden acudir los domingos entre 10:15AM y 11:30AM a la cafetería de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores, 1006 Larch Ave., Takoma Park, MD. A las 8:30AM se oficia la misa en inglés, a las 10:30AM (paralelamente) se ofrecen las clases de educación religiosa y luego a las 12:15PM se oficia la misa en español.

El éxito ha sido total en esta parroquia con la participación de casi 90 personas. La clase es breve, dinámica, se pueden hacer preguntas confidencialmente, sin costo y en español.

Una iniciativa similar para padres hispanos, denominada Escuela de Familias, se ofrece en la parroquia San Juan Bautista de La Salle ubicada en 5706 Sargent Rd., Chillum, MD 20782.