Para monseñor Wilton Gregory, arzobispo de Washington, la familia es el lugar ideal donde se debe sembrar la primera semilla de la vocación sacerdotal, siendo los padres los primeros responsables en escuchar y acompañar a sus hijos que siente el llamado del Señor. 

Explicó, durante una misa especial por el “XIII Día Familiar para los Seminaristas”, celebrada en la parroquia St. Patrick de Maryland el pasado 27 de julio, que muchas veces los jóvenes se sienten confundidos o desorientados cuando buscan tener la certeza de seguir el camino del sacerdocio, por lo cual es necesario que en el seno familiar todos se unan en la oración.

El arzobispo Gregory agregó que Dios siempre tiene reservado un camino especial para cada uno de sus hijos, algunos de esos caminos conducen directamente al sacerdocio o la vida religiosa. 

Después de la misa los seminaristas y sus familiares compartieron varios momentos con el arzobispo de Washington y los sacerdotes responsables del Seminario San Juan Pablo II.