La Misión San Andrés Apóstol de Silver Spring, Maryland, realizará 24 horas de “Adoración Eucarística” que comenzará este sábado 25 de abril a las 5 de la tarde y concluirá el domingo 26 a la cinco de la tarde. Los fieles que deseen dedicarle una hora al Señor en esta pandemia del COVID-19 pueden llamar al (202)657-3209 ó (202)285-4363 o pueden inscribirse directamente en el enlace: https://www.signupgenius.com/go/60b0e4ca5ae29a4f85-stay

La jornada religiosa se cumplirá de manera ordenada en el estacionamiento de la Misión San Andrés Apóstol y los participantes deberán permanecer en sus vehículos. La sede de la misión se encuentra ubicada en el 12247 de la Georgia Avenue en Silver Spring, MD 20902. Para mayores detalles llamar al (301)202-9496.

Asimismo, el padre Mario Majano difundió un video invitando a los fieles a participar en la “Caminata por los Pobres”, un recorrido de 54 millas con el fin de recaudar $25.000 para ayudar a reabastecer la despensa de comida de Caridades Católicas, asistir a los más necesitados que forman parte de la Misión San Andrés Apóstol y el banco de alimentos de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores.

De lograrse el objetivo también se podría ayudar a las comunidades de “Semilla de Mostaza” en Jamaica. 

El reto de las 54 millas consiste en que los padres Daniel Leary (párrocco), Shaun Foggo y Mario Majano caminarán desde Silver Spring hasta la gruta de Nuestra Señora de Lourdes en Emmitsburg (Maryland). La tarea deberá cumplirse entre el miércoles 29 de abril y el viernes primero de mayo, concluyendo con la celebración de San José.

Las personas interesadas en contribuir de manera monetaria con la noble causa y conocer más detalles sobre la “Caminata por los Pobres” pueden visitar la página web: https://www.animachristiretreats.org/

El objetivo principal de la Misión San Andrés Apóstol es difundir la luz de Cristo y facilitar el encuentro con Dios en la Iglesia, sacramentos y familias, brindando un espacio y tiempo de intimidad con Dios a través de los eventos comunitarios.

También busca fomentar un deseo por los sacramentos y un reconocimiento de su importancia en el diario vivir con Cristo, así como caminar con las familias y jóvenes en su crecimiento en la fe, acompañándoles en sus necesidades y formándoles para llevar esperanza y fe a las periferias.