Un total de 5.250 trabajadores fallecieron por accidentes en su lugar de trabajo en el 2018 y se estima que otros 95.000 murieron a causa de enfermedades profesionales revela el informe “Muerte en el Trabajo: el peaje de la negligencia” presentado este martes por el sindicato AFL-CIO. 

El documento señala que la fuerza laboral hispana continúa sufriendo un alto riesgo de morir en sus lugares de trabajo, dejando constancia que el número de víctimas, la carga de las lesiones y enfermedades ocupacionales siguen siendo significativas para los trabajadores latinos.

También, que en el 2018 hubo un aumento en la cantidad de muertes de trabajadores hispanos hasta los 961 fallecidos, de los 903 registrados el año anterior, mientras que la tasa de mortalidad se mantuvo igual en 3,7 por cada 100.000 trabajadores, mayor que la media nacional de 3.5.

Richard Trumka, presidente de AFL-CIO, dijo durante una conferencia de prensa virtual que la falta de acción del gobierno federal para mejorar la seguridad de los trabajadores del país, que ahora se ve incrementada por la pandemia del COVID-19, ha generado una preocupante crisis de salud pública.

Indicó durante casi cuatro años, el actual gobierno ha minimizado el papel de las agencias de seguridad encargadas de proteger a los trabajadores y ha dejado que las ganancias corporativas, en lugar de la ciencia, influyan en las protecciones que necesitan los trabajadores para mantenerse a salvo de la pandemia. 

“La negligencia ahora la están pagando las familias trabajadoras. Es hora de cambiar de rumbo poniendo freno a los retrocesos regulatorios de seguridad laboral establecidos por este gobierno y poner fin a los recortes de recursos a la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA)”, manifestó presidente de AFL-CIO.

Según las investigaciones de AFL-CIO las negligencias laborables reportadas en contra de trabajadores de grupos étnicos minoritarios las minorías, evidencia que ellos desarrollan los trabajos "menos seguros".

Por otro lado, 615 trabajadores afroamericanos fallecieron en el trabajo en el 2018, lo que supone un aumento de 530 muertes respecto al año anterior y una subida del 46 por ciento en la última década, datos que colocan la tasa de mortalidad entre los afroamericanos en el 3,6 por cada 100.000 empleados.

Para mayores detalles, las personas interesadas pueden visitar la página web https://aflcio.org/reports/death-job-toll-neglect-2020.