Para los salvadoreños Ricardo Cisneros (32) y José Martínez (28) participar en la ejecución del proyecto de energía limpia más grande de la capital es muy importante. Ellos trabajan en la colocación de 5.000 paneles solares en los jardines de la Casa Gift of Peace que, en pocas semanas, permitirá abastecer con energía a 700 hogares y eliminar 3.400 toneladas de emisiones de dióxido de carbono al año.

Ambos están complacidos de ser parte de este proyecto que también permitirá dotar de energía renovable a doce edificios de Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Washington que brindan diversos servicios a las personas más necesitadas de la capital.   

“Me siento agradecido con Dios por trabajar en un proyecto que beneficia al planeta. Cuando voy a misa escucho el compromiso ecológico que debemos tener los católicos, la obligación moral de velar por la ‘Casa Común’, y participar en todo lo que nos pide el papa Francisco en su encíclica ‘Laudato Si’”, indicó Cisneros.

Martínez se mostró orgulloso de que su esfuerzo laboral contribuirá a reducir en parte el impacto negativo del cambio climático. “Tengo tres niños pequeños y me siento comprometido con cuidar el planeta. Mi sueño es que todas las generaciones futuras puedan disfrutar a plenitud del regalo que nuestro Padre Creador nos entregó. Todos estamos obligados a respetar las leyes de la naturaleza”. 

Los dos técnicos hispanos coincidieron en señalar la buena calidad de los paneles que se están colocando en los jardines de la Casa Gift of Peace, pues eso permitirá un significativo ahorro en los costos energéticos. 

“Nosotros ya hemos trabajado en la instalación de paneles fotovoltaicos en diferentes edificios del área metropolitana. Este tipo de trabajo es altamente significativo, porque sabemos que cada ahorro en energía implica tener más recursos para invertir en la educación de los niños y jóvenes del país”, coincidieron en señalar ambos trabajadores.

Enfatizaron que el colocar paneles desplegados para recibir la energía desde el suelo, en vez de los que pequeños que se usan en los techos de casas y edificios, aseguran un mejor rendimiento energético al proyecto. 

Cabe destacar, que el papa Francisco siempre habla sobre los grandes desafíos que implica el cambio del clima, la injusticia y la pobreza, a través de acciones comunitarias.

Ejemplo en Washington

En octubre pasado, el arzobispo de Washington, monseñor Wilton Gregory, bendijo una matriz solar de 2 megavatios que entrará en funcionamiento a principios de este año, el cual es considerado como el proyecto de energía limpia más grande de la capital. 

En la ceremonia inaugural estuvieron presentes Muriel Bowser, alcaldesa del Distrito de Columbia; monseñor John Enzler, presidente de Caridades Católicas de Washington.

La matriz solar de 5 mil paneles, que ocupa cinco acres de la Casa Gift of Peace, permitirá desde el próximo año abastecer con energía a 700 hogares, lo cual facilitaría eliminar 3.400 toneladas de emisiones de dióxido de carbono anualmente. También, la energía renovable compensará casi el 100 por ciento de las necesidades energéticas de 12 edificios de Caridades Católicas en el Distrito. 

El proyecto en ejecución también incluye plantar en las bases de los paneles solares un total de 650 mil plantas con flores para proporcionar un hábitat que faciliten la polinización de las abejas y mariposas.

El arzobispo Gregory dijo el uso de modernas tecnologías para combatir el calentamiento global y proteger nuestra ‘casa común’ siempre contarán con el apoyo de la Iglesia:

 “La encíclica ‘Laudato Si’ nos hace reflexionar sobre la necesidad de cuidar la creación de Dios. Aquí se producirá energía limpia, pero también debemos rezar para que muchos de nuestros hermanos al saber de este proyecto empiecen a ver la luz”, agregó el arzobispo. 

La alcaldesa Bowser recordó que, en abril pasado, el Distrito de Columbia lanzó su plan “Sustainable DC 2.0” que tiene como objetivo que la capital utilicen un 50 por ciento de energía renovable para el año 2032. 

“Este proyecto es una señal clara que el cambio energético es posible. Me complace que este proyecto tenga como socios a Caridades Católicas, IGS Solar y Catholic Energies. Enfrentar al cambio climático es tarea de todos y, como dice el papa Francisco, aún tenemos una ventana de oportunidades para salvar el planeta”, expresó la alcaldesa. 

Monseñor Enzler manifestó sentirse orgulloso de participar en un proyecto que responde al llamado del papa Francisco para proteger nuestro planeta: “El cambio climático es un problema mundial que exige acciones urgentes. Nosotros como Iglesia estamos comprometidos a reducir el consumo de combustibles fósiles y generar energía solar”.