El Domingo Mundial de las Misiones es una jornada anual en la que la Iglesia Católica promueve el espíritu misionero. Se celebra en todo el mundo el penúltimo domingo de octubre.

"La misión es la llamada bautismal de cada católico", subrayó el misionero Dan Moriarty haciendo eco de las palabras del papa San Juan Pablo II.

"En mi familia vivimos la misión y nos consideramos una familia misionera", dijo Dan, quien fue misionero laical entre 1996 y 2000 para el movimiento misionero Maryknoll. 

Describe 'vivir la misión' como vivir la fe en relación con los demás y salir a buscar al otro, entenderlo, y en esas relaciones reflejar el evangelio con nuestro testimonio de vida. 

Contó que sus padres y su abuela fueron claves en su formación religiosa. Lo formaron en la fe que obra, es decir, en el servicio a los demás. Sembraron en él valores importantes como ser una persona justa y buscar la justicia en el mundo.

"Hoy quiero que la gente descubra su misión, busque gente diferente y sea solidario con ellos", dijo.


Una familia en misión 

Dan, estadounidense, conoció en Bolivia a quien hoy es su esposa, Rocío. En el 2000 se mudaron a Estados Unidos, donde vivieron por 7 años. Sus hijos nacieron en Seattle, Washington. Regresaron a Bolivia, país natal de Rocío, en 2007 cuando Dan empezó a trabajar para Maryknoll creando programas de inmersión y voluntariado. "Invitaba a estadounidenses a conocer Bolivia y hacer voluntariado y servicio con enfoque en la formación misionera", contó. 

Afirma que Maryknoll cruza las fronteras físicas y culturales y lo hacen como una familia. Hay tres entidades que conforman el movimiento misionero: hermanas, hermanos/padre y misioneros laicos. Ellos están comprometidos en buscar la manera de ayudar a la gente a descubrir formas de vivir la llamada bautismal a la misión.

Ahora esta familia misionera emprende una nueva vida en el área metropolitana de Washington. Dan llegó de Bolivia en febrero y Rocío llegó a finales de junio con sus hijos: Francisco (12) y Santiago (16). Rocío es profesora de idiomas, su hijo menor ya empezó a estudiar en la Escuela Católica Internacional St. Francis de Silver Spring y el mayor ya empezó a estudiar teatro en una escuela secundaria especializada.

"A una familia como la nuestra, multicultural y misionera, nos gustó ver que en la escuela St. Francis tratan de integrar los valores de nuestra fe con un enfoque intercultural e internacional en el currículo y en la comunidad", dijo Dan.

Francisco cursa 7mo. grado, y si bien está en el proceso de adaptación a su nueva escuela y a Estados Unidos, ya tiene amigos, le gustan mucho los profesores y está contento porque por primera vez estudia con computadora (cada alumno en St. Francis tiene un "Chrome Book").

"Tengo la plena confianza de que mis hijos serán misioneros en lo que sea en su vida. Sé que van a vivir ese espíritu misionero en su trabajo, familia y comunidad", según Dan.

"Uno de los dones más grandes que le podemos ofrecer a nuestros hijos es vivir con gente comprometida con la misión, que tienen un compromiso con su fe y el servicio a los demás", dijo este padre de familia misionero. 

Cría a sus hijos con la perspectiva de que siempre tenemos algo que aprender de los que son diferentes a nosotros y hay que acompañar a la gente marginada y que vive en la periferia.