El sistema sanitario de Estados Unidos está llevando cada vez a más gente a tener que recurrir a internet y a otros "mercados paralelos" en busca de medicamentos y suministros médicos, según un artículo que publica este lunes la revista especializada Journal of Diabetes Science and Technology.

 El estudio, dirigido por Michelle Litchman, investigadora del Colegio de Enfermería en la Universidad de Utah, encontró que entre las muchas razones de este aumento del tráfico de medicamentos fuera de los canales oficiales de las farmacias hay un rasgo común: el sistema tradicional de cuidado de la salud del país no atiende sus necesidades.

 "La gente debe tomar una decisión", explicó Litchman. "¿Quieren mantener su salud? Y si lo hacen ¿cuáles son los medicamentos e instrumentos que necesitan para mantenerse saludables? En algunos casos, la gente tiene que tomar medidas extremas y encontrar una red que pueda proporcionarles lo que necesitan para cuidar de su salud".

 Y los motivos principales para que aumenten estos mercados clandestinos para satisfacer las necesidades sanitarias son dos, la falta de dinero para costearse las medicinas o ayudar a otros que no lo tienen, aunque el estudio también menciona otros como lo burocratizado que está el sistema.

 Una encuesta, en colaboración con la Universidad de Colorado, realizada entre 159 personas con diabetes y quienes cuidan de ellos mostró que el grupo había participado en diferentes tipos de intercambios informales, desde la donación (56 %) a la recepción de bienes donados (34 %), el trueque (24 %), el préstamo (22 %) y la compra (15 %).

 El estudio determinó que hay personas que sufren enfermedades crónicas, como la diabetes o el asma, que recurren a sitios en internet que habitualmente se ocupan de la publicación de anuncios y ofertas de bienes de segunda mano entre particulares, como Craigslists o eBay, para buscar medicamentos o suministros como los detectores del nivel de azúcar en la sangre o la insulina necesaria para controlar esos niveles.

 La razón principal por la cual la gente recurre a los intercambios informales es la falta de dinero y las dificultades para adquirir lo que necesitan, y por eso donan o canjean medicamentos, instrumentos, equipos médicos con amigos, familiares y extraños a pesar de que en su mayoría tienen seguro médico.

 Los autores del estudio señalaron como otra razón para estos intercambios la dificultad que presenta la burocracia del sistema de salud, en el que las aseguradoras privadas someten a los pacientes a largos procesos para la aprobación de tratamientos, la provisión de un medicamento recetado, o el envío de la medicina o el equipo sanitario requerido a las personas que lo necesitan rápido.

 Por ejemplo, en el caso de personas con diabetes 2, si el nivel de glucosa sube a niveles peligrosos puede ocurrir una cetoacidosis, o coma diabético, y se requiere la administración de insulina para bajar los niveles de azúcar en la sangre, explicó Litchman.

 Una persona que respondió a la encuesta dijo que "muy probablemente hubiese terminado con una cetoacidosis" de haber aguardado al tratamiento, pero tuvo la suerte de obtener insulina de otra persona.

 Litchman añadió que en muchos casos, cuando los pacientes acuden a un consultorio en busca de ayuda o para discutir las opciones, el personal médico se ve limitado respecto a las soluciones que puede ofrecer por los límites que imponen las aseguradoras y "no todas las personas" tienen la capacidad de acceder a ciertos programas de asistencia que, además, consumen mucho tiempo en trámites".

 "Y por eso muchos pacientes recurren al canje: 'Yo te doy esto si tú puedes conseguirme este equipo o esa insulina'. O la gente compra medicamentos y suministros de fuentes que no están autorizadas para venderlos, por ejemplo, yendo a otro país o comprándolos por internet", agregó. EFE