El salvadoreño Carlos Portillo tiene cuatro años en ‘lista de espera’ para recibir un riñón donado que le salve la vida. La diabetes le provocó un cuadro de insuficiencia renal terminal que hoy lo obliga someterse a hemodiálisis tres veces por semana. Su única alternativa es someterse a un trasplante, pero los días pasan y los médicos esperan ansiosos la llamada del Centro Nacional de Donantes que les permita llevar a la sala de operaciones al trabajador hispano.

Pero Carlos no es el único. En Estados Unidos hay 26 millones de personas con enfermedad renal, de las cuales 700 mil se hallan en la etapa terminal y más de 100.000 personas están en la lista de espera para un trasplante. Lo triste es que el número de personas que están esperando un riñón es mayor que el número de riñones disponibles de donantes vivos y fallecidos.

“Jamás imagine que un descuido en el tratamiento de mi diabetes me ponga en esta situación. Tengo dos hijos en la escuela y desde hace dos años no puedo trabajar. Todos los días le pido a Dios que aparezca un donante que me permita recuperar mi salud, regresar a mis labores de mecánico y ver crecer a mis hijos. Yo solo tengo 46 años, no quiero morir”, dijo Portillo.

El inmigrante salvadoreño explicó que el mes pasado se presentó la posibilidad de recibir un riñón donado por un profesor estadounidense, quien perdió la vida en un accidente de tránsito en Richmond, pero luego de varias pruebas se determinó un alto riesgo de incompatibilidad entre donante-receptor.

“La experiencia fue frustrante. Cuando me dijeron que había un órgano disponible me ilusione, llame a mis hijos para darle la noticia y pedirles que acompañen con sus oraciones. Al cabo de dos horas los médicos me dijeron que el órgano no era compatible con mi organismo y me dijeron que tenía que seguir esperando. Hoy veo pasar los días, espero e imploro a Dios que aparezca un donante que me salve la vida”, comentó el trabajador hispano. 

De acuerdo con las estadísticas presentadas por la Administración de Recursos y Servicios de Salud, alrededor de 70.000 personas (59%) en la lista de espera pertenecen a minorías étnicas, siendo un 20 por ciento el número de hispanos que están a la expectativa de recibir un órgano.

En nuestra comunidad es evidente que los hispanos aún son reacios a inscribirse como donantes, pero la verdad que el campo de la donación y el trasplante de órganos es uno de los más regulados en Estados Unidos. Hace varias décadas que existen legislaciones federales y estatales que velan un sistema más seguro y equitativo para la asignación, la distribución y el trasplante de órganos donados.

La Administración de Recursos y Servicios de Salud (HRSA, siglas en inglés) es la agencia federal responsable de la supervisión del sistema de trasplantes en Estados Unidos. 

Es importante precisar que un trasplante cuesta, en promedio, entre 150.000 y 250.000 dólares. A esa cantidad se le debe añadir el costo de las visitas médicas, exámenes previos y medicamentos, lo que añadiría una cantidad aproximada de 20.000 dólares anuales.

Para mayor información o inscribirse como donantes puede visitar la paginas web: donaciondeorganos.gov.

Preguntas frecuentes

¿Quién puede ser donante? Todos los adultos y personas menores de 18 años que previamente aceptaron convertirse en donante después de su muerte.

¿Existen límites de edad? No hay limitaciones de edad en cuanto a quiénes pueden donar. Tanto bebés recién nacidos como ciudadanos de la tercera edad han sido donantes de órganos. Todo dependen de la condición de sus órganos, no de la edad.

¿Los no residentes pueden donar o recibir órganos? Sí. Las personas que no son residentes (que no viven en los EEUU o no son ciudadanos) pueden donar y recibir órganos.

¿Ser donante de órganos aparece en la licencia de conducir? Sí. Es un paso importante como lo es el hecho de compartir sus deseos con su familia. La mayoría de las familias quieren respetar los deseos de sus seres queridos.

¿Es posible salir de la lista de donantes registrados? Sí, puede modificar su estado de donante en cualquier momento.

¿Mi familia deberá pagar algún costo por la donación? No. Su familia debe pagar los costos de su atención médica y funeral, pero no de la donación de órganos. El beneficiario, por lo general a través del seguro, Medicare o Medicaid, paga los costos relacionados con la donación.

¿Puedo vender mis órganos? ¡No! La Ley establece que es ilegal vender órganos y tejidos humanos en Estados Unidos. Quienes violen esta disposición están sujetos a multas y encarcelamiento.

¿Qué órganos y tejidos pueden donarse? Ocho órganos vitales pueden donarse: corazón, riñones (2), páncreas, pulmones (2), hígado e intestinos. Las manos y el rostro se agregaron a la lista hace muy poco. Tejidos: córnea, piel, válvulas coronarias, huesos, vasos sanguíneos y tejido conjuntivo. Médula ósea y células madre, sangre del cordón umbilical, células madre de sangre periférica (PBSC, siglas en inglés)

¿Pueden las personas de diferentes razas y etnias ser compatibles entre sí? Sí. Las personas de diferentes etnias con frecuencia son compatibles entre sí.

¿Cómo se distribuyen los órganos donados? La compatibilidad de los órganos con los pacientes se basa en una serie de factores, que incluyen grupo sanguíneo y tipificación de tejidos, necesidad médica, tiempo de espera en la lista y ubicación geográfica.

¿Cuántas personas esperan un órgano en la actualidad? La cantidad de pacientes en espera de un órgano varía todos los días. Hasta enero de 2019, el número supera los 113,000. Cada 10 minutos, una persona nueva ingresa a la lista de espera.