Se hace más difícil para los inmigrantes convertirse en residentes legales, con las regulaciones y procesos implementados recientemente por el gobierno estadounidense que aceleran las deportaciones y complican los trámites.

Las dificultades en el procedimiento de legalización se resumen en diez puntos, según representantes de Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Washington.

Las autoridades de migración se están enfocando en hacer cumplir las medidas para aumentar el número de deportaciones. Hay una nueva medida que permite a los agentes de migración deportar rápidamente a indocumentados que encuentren en cualquier parte del país. Antes esta medida solo se aplicaba a los que se arrestaban a 100 millas de la frontera.

Ahora acuden a los sitios de trabajo, como fue la masiva redada en Misisipí, y a viviendas en busca de indocumentados con orden de deportación que no acudieron a la Corte.

Caridades Católicas subrayó que hay interés por parte de la administración de proteger a los trabajadores estadounidenses y expandir las inspecciones en lugares de trabajo.

Según los expertos, el gobierno está identificando a los estudiantes que permanecen en Estados Unidos con visas expiradas. Algo que no se hacía antes.

Otro tema que se abordó fue que las autoridades están mejorando el proceso de investigación y escrutinio de los casos.

Hay un aumento de casos que se someten y un atraso desproporcionado en las cortes en los casos de asilo. Hay casi medio millón de solicitudes de asilo pendientes y se aprueban solamente 15 mil casos al año, la mitad del número de visas disponibles el año pasado. 

Un 15 por ciento de los solicitantes de asilo fueron deportados antes de llegar a la audiencia.

En la presentación se mostró un gráfico indicando los porcentajes de decisiones de asilo negadas en cortes de inmigración entre septiembre de 2014 y septiembre de 2018 (ver cuadro).

Se están buscando estrategias para reducir el número de solicitantes -pidiendo que se utilice un tercer país para gestionar el trámite, eliminando las causales de violencia doméstica y de pandillas. 

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), está revisando las solicitudes de extensión de visas.

Según los coordinadores de los servicios de inmigración de Caridades Católicas, el gobierno está tomando medidas para combatir el abuso en el trámite de solicitud de la visa H-1B.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) puso en efecto una regla final en abril que enmienda la reglamentación que rige estas peticiones H-1B. La regla revierte la orden que USCIS selecciona las peticiones H-1B bajo la cantidad máxima reglamentaria regular y la exención por posgrado, e introduce un requisito de registro electrónico para los peticionarios que desean presentar peticiones H-1B. 

Este programa de visas permite a las empresas estadounidenses emplear temporalmente a trabajadores extranjeros en ocupaciones especializadas que requieren la aplicación teórica y práctica de una serie de conocimientos altamente especializados y una licenciatura universitaria o su equivalente en una especialidad. Las ocupaciones especializadas H-1B pueden incluir, los campos de ciencias, ingeniería y tecnología, así como también campos como docencia y contabilidad. 

A raíz de una orden ejecutiva firmada por el presidente Trump hace muchos meses, esta agencia del Departamento de Seguridad Nacional (ICE), ahora está implementando otra estrategia preocupante para las familias con miembros sin documentos: las agencias del gobierno federal, estatales y locales (condados, ciudades) están compartiendo información. Por lo cual no es de extrañar que ICE detenga a un inmigrante indocumentado en la puerta de su casa, luego de obtener datos de su licencia de conducir (de un estado que otorga licencia a indocumentados como Delaware, Maryland, Distrito de Columbia). 

Se hace más complicado obtener la tarjeta verde ya que el gobierno tiene la estrategia de reforzar las políticas y regulaciones, dijeron los representantes de Caridades Católicas en la reunión ante las autoridades del condado de Montgomery, Maryland.