Miles de inmigrantes con una condición migratoria temporal e incierta tienen viva la esperanza de que el Congreso apruebe una ley compasiva, justa y humana que permita la reunificación familiar. En días recientes, las organizaciones Alianza Nacional TPS y el Centro de Trabajadores Salvadoreños pidieron frente a la Casa Blanca que 2.700 niños puedan concluir sus trámites en el marco del Programa de Menores Centroamericanos (CAM) y logren reunirse con sus progenitores en Estados Unidos.

La iniciativa humanitaria, denominada “Juntos”, busca que las autoridades federales agilicen el procesamiento de solicitudes para aproximadamente 2.700 pequeños que se encuentra en territorio centroamericano y que a pesar de haber cumplido con todos los requisitos solicitados nunca pudieron llegar a EEUU debido a que en el 2017 el presidente Donald Trump decidió cancelar dicho beneficio. La situación se revirtió en diciembre de 2018 cuando un juez ordenó reiniciar el proceso de los casos pendientes. 

Arnoldo Díaz, activista del Centro de Trabajadores Salvadoreños, dijo que muchos de esos pequeños son hijos de inmigrantes que actualmente están beneficiados por el Estatus de Protección Temporal (TPS). “A pesar de que la situación de miles de inmigrantes centroamericanos es incierta, también es urgente que los niños aceptados en el programa CAM puedan llegar a Estados Unidos”.

Explicó que “Juntos” es un esfuerzo transnacional realizado por la Alianza Nacional TPS y el Centro de Trabajadores Salvadoreños para reunir a estas familias. “La campaña es parte de una serie de acciones de verano dirigidas a fortalecer nuestras comunidades y luchar contra las separaciones familiares”.

Agregó que la decisión judicial de ordenar reabrir el programa se debió a que los 2.700 niños y familiares ya habían sido aprobados por las autoridades de inmigración y estaban listos para viajar a EEUU. 

Ivana Castillo, activista de Alianza Nacional TPS, comentó que es injusto impedir que este grupo de personas, cuyas vidas corren peligro debido a las constantes amenazas de las pandillas centroamericanas, no puedan optar por la reunificación familiar si el programa CAM está amparado en las normas legales para refugiados vigentes en Estados Unidos. 

“Nuestras acciones son en apoyo a los niños del programa CAM, los trabajadores inmigrantes beneficiados con TPS y para todos los inmigrantes indocumentados que no pierden la esperanza de poder reunirse con sus familias en territorio estadounidense”, manifestó Castillo. 

En junio de 2018, el Proyecto Internacional de Asistencia para Refugiados (IRAP), en cooperación con la firma de abogados Arnold & Porter Kaye Scholer, LLP, impugnaron la terminación del programa CAM en un tribunal federal, alegando que violaba la Ley de Procedimiento Administrativo y la Constitución de Estados Unidos.

En diciembre de ese mismo año el Tribunal Federal acordó la revocación masiva por parte del Gobierno del presidente Donald Trump por ser ilegal. En marzo de 2019, el tribunal ordenó al Gobierno reiniciar el procesamiento de CAM para esas 2.714 personas.

En abril de 2019, el Gobierno y los demandantes firmaron un acuerdo que requiere que el gobierno continúe procesando a los 2.714 solicitantes de CAM y que proporcione actualizaciones regulares a la corte.

Defensa del TPS

Aprovechando la protesta en defensa del programa CAM, los representantes de la Alianza Nacional de TPS reiteraron su respaldo al proyecto de ley de la Cámara de Representantes que propone beneficios migratorios para los programas TPS, DED y DACA. 

José Palma, Coordinador de la Alianza Nacional de TPS, indicó que este proyecto de ley es un paso en la dirección correcta y se deben tomar medidas en el Congreso para resolver la crisis humanitaria creada por la determinación presidencial de terminar con TPS, DACA y DED. “Nos enfrentamos a la separación de más de medio millón de beneficiarios de TPS y sus familias, le pedimos al Congreso que analice nuestra humanidad y que comprenda la urgencia de este asunto para nuestras familias”.

Puntualizó que desde que se terminó el programa de TPS, las vidas de los inmigrantes indocumentados han estado en espera y en el limbo. “Todos debemos defender los valores humanos y entender el drama familiar que hoy viven los inmigrantes protegidos por TPS”.