En medio de la confusión y la ansiedad que ha generado la nueva norma de "carga pública", que entrará en efecto el 15 de octubre, es importante informarse sobre las situaciones migratorias que el gobierno tendrá en consideración.

Tomará en cuenta, por ejemplo, si el extranjero no es un estudiante a tiempo completo y está autorizado para trabajar, pero no puede demostrar que tiene empleo actual, ni historial de empleo o posibilidades razonables de empleo en el futuro, explicó Celia Rivas, coordinadora de los servicios de inmigración de Caridades Católicas. 

Un factor que sí tendrá mayor peso para determinar que un extranjero, probablemente, puede convertirse en una carga pública es "si el extranjero ha recibido (o está certificado para recibir o se le ha aprobado recibir) uno o más beneficios públicos por más de 12 meses (dentro de cualquier período de 36 meses, comenzando en la fecha en que solicitó la admisión o el ajuste de estatus) a partir del 15 de octubre de 2019".

Rivas señaló como factor perjudicial los vinculados a la salud del solicitante: si a la persona "se le ha diagnosticado una condición médica que probablemente requiera un tratamiento médico extensivo o que esto interferirá con la capacidad del extranjero para mantenerse a sí mismo, asistir a la escuela o trabajar, y el extranjero no tiene seguro de salud y no tiene posibilidades de obtener un seguro de salud privado; y carece de los recursos financieros para pagar los costos médicos razonablemente previsibles relacionados con una condición médica".

Cupones de comida.

Indicó que, a la hora de determinar si una persona es carga pública, tendrá peso que "un juez de inmigración o la Junta de Apelaciones de Inmigración haya declarado al extranjero inadmisible o sujeto a deportación por motivos de carga pública".


Factores favorables

Hay  algunos factores favorecerán al solicitante, por ejemplo, si el extranjero tiene ingreso familiar, bienes, recursos y apoyo de un patrocinador (excluido cualquier ingreso procedente de actividades ilegales o de beneficios públicos) de al menos el 250% de las Guías Federales de Pobreza para un hogar del tamaño de su hogar".

Rivas afirmó que tienen puntos a favor los extranjeros que están autorizados para trabajar y actualmente están empleadon en una industria legal, con un ingreso anual de al menos el 250% de las Guías Federales de Pobreza para un hogar del tamaño de su hogar.

Igualmente dijo que hay otro factor que beneficia: "los que tienen seguro de salud privado adecuado para el periodo de admisión esperado, siempre y cuando el extranjero no reciba subsidios en forma de créditos contributivos para primas bajo la Ley de Protección al Paciente y del Cuidado de Salud Asequible para pagar por dicho seguro de salud".

El tema de “carga pública” no es Nuevo –según Rivas-. La autosuficiencia ha sido por largo tiempo un principio básico de la ley de inmigración de Estados Unidos, desde los primeros estatutos de inmigración de este país.

"Desde el siglo XIX, el Congreso ha establecido un estatuto afirmando que las personas son inadmisibles a Estados Unidos si no pueden sostenerse a sí mismas sin convertirse en una carga pública". 

Desde 1996, las leyes federales han establecido que los extranjeros en general 

deben ser autosuficientes. 

Estados Unidos se rige por la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1952 en su forma enmendada. Rivas citó la sección 212: “Cualquier extranjero que, en la opinión del oficial consular en el momento de la solicitud de visa, o en la opinión del Fiscal General en el momento de la solicitud de admisión o ajuste de estatus, tiene probabilidad de convertirse en carga pública en algún momento es inadmisible".

La ley establece que para determinar si un extranjero es excluible, el oficial consular o el Fiscal General debe considerar, como mínimo: la edad del extranjero, salud, estado familiar, bienes, recursos, estado financiero, también educación y habilidades.

La regulación final proporciona guías sobre cómo determinar si una persona que solicita una admisión o ajuste de estatus podría en algún momento convertirse en una carga pública.

Continúa siendo la política de inmigración de Estados Unidos que los extranjeros dentro de las fronteras de la nación no dependan de los recursos públicos para satisfacer sus necesidades, sino que dependan de sus propias capacidades y los recursos de sus familias, sus patrocinadores y organizaciones privadas.

La experta aconseja no entrar en pánico, no retirarse de programas públicos, sino más bien informarse al respecto.

Caridades Católicas realizará presentaciones en español sobre el tema el domingo 8 de septiembre en la iglesia San Juan El Evangelista (8908 Old Branch Avenue, Clinton, MD), después de la misa de las 4PM. El mismo taller sobre inmigración se realizará el 22 de septiembre de 10AM a 1PM en la parroquia Nuestra Señora Reina de las Américas (2200 California St., NW, Washington, DC).