El Censo se planifica cada 10 años y está a cargo de la Oficina del Censo que forma parte del Departamento de Comercio de Estados Unidos.

La Constitución de Estados Unidos establece que cada persona en el país debe ser contada cada 10 años. Se considera un deber y su participación es exigida en el Artículo I, Sección 2 de la Constitución. El primer censo se realizó en 1790. El censo 2020 será el vigésimo cuarto en la historia del país.

Tus respuestas no pueden ser usadas en tu contra, son solo para generar estadísticas. Los datos obtenidos en los formularios del censo están protegidos por la ley. El Título 13 del Código de Estados Unidos exige que la información de los participantes en el censo se mantenga confidencial.

Datos personales como nombre, domicilio y número de teléfono no pueden ser compartidos por 72 años. El personal de la Oficina del Censo con acceso a dicha información está sujeto a un juramento y podría ser penalizado con una multa de 250.000 dólares y/o hasta 5 años en prisión.

De acuerdo con la Oficina del censo, la información generada no será compartida con agencias de control de inmigración como el ICE o agencias policiales como el FBI. Y tampoco permitirá su uso para determinar alguna elegibilidad para beneficios gubernamentales.

El censo 2020 podrá ser respondido a partir del 1 de abril de 2020 de tres maneras: en línea, por correo y por teléfono. Un funcionario de la USCB visitará los hogares que no respondan por ninguna de las tres vías, para recopilar la información en persona.

Puedes verificar si la persona que llama a tu hogar es un legítimo representante del censo, comunicándote con el Centro Nacional de Procesamiento (NPC, por sus siglas en inglés). 

El número de teléfono es 301-763-INFO (4636) o 800-923-8282. También puedes visitar la página ask.census.gov para hacer preguntas.

La Oficina del Censo nunca te pedirá tu número de seguro social, dinero o donaciones, cualquier cosa en nombre de un partido político o tus números completos de cuenta bancaria o tarjeta de crédito.


¿Se va a preguntar en el censo sobre la ciudadanía? 

Todavía no se sabe. Eso dependerá de una decisión de la Corte Suprema de Justicia. Si se decide que sí, sería la primera vez desde 1950 que se incluya una pregunta sobre el estatus de ciudadanía.


Todo inmigrante, documentando o indocumentado, debe hacerse contar y llenarse en todos los hogares, tanto por ciudadanos como por no ciudadanos estadounidenses.

Cuando llenes el censo deberás incluir a todos los niños que vivan en tu casa. Contar a todos los niños, incluso a los bebés, garantizará la asignación justa de recursos a los hospitales, colegios y programas de alimentación para tu zona de residencia.

"En el censo, los niños menores a 5 años son una de las categorías que menos se cuenta. A mucha gente le llega el censo y piensa: 'Ah no, pues es un bebé, no hay que contarlo'. Entonces, los distritos escolares no saben que ese niño existe y llega el primer día del año escolar y no hay suficientes maestros, no hay suficientes libros, no hay suficientes instalaciones", explicó Jonasson.

"Para eso sirven los censos, para actualizar ese número de personas y, si es necesario, construir más. Hay ciertas ciudades en el condado de Fresno, donde los niños tienen una primaria, una secundaria y luego tienen que viajar en autobús una hora para llegar a la preparatoria, y sabemos que eso pues tiene un gran impacto, porque los niños se tienen que parar más temprano y tienen menos tiempo para hacer la tarea en la noche", agregó.

Debes incluir en tu formulario del censo a todas las personas que viven en tu casa, sin importar si están viviendo en tu sótano, en una habitación o en un estacionamiento modificado. En caso de que decidas no hacerlo, esas otras familias tendrán que llenar por su propia cuenta un formulario adicional que tendrán que pedirle al censo por teléfono o buscar en internet.

El censo se organiza con varios años de anticipación porque la Oficina del Censo debe elaborar una lista de direcciones precisa de cada unidad de vivienda, maximizar la respuesta al censo y hacer un seguimiento eficiente de aquellos que no responden.

En el caso específico del censo 2020 requerirá contar con una población cada vez más diversa y creciente de casi 330 millones de personas, en más de 140 millones de unidades de vivienda, según estimados del mismo buró del censo.

Según la agencia federal este es el cronograma al que tienes que estar atento:

En 2019 se instalarán todos los comités de conteo y serán abiertas 248 oficinas locales del censo.

El 1 de abril de 2020 comenzará el censo y se realizarán las visitas personales a los hogares que no hayan respondido.

Todos los recuentos serán enviados al presidente antes del 31 de diciembre de 2020.

Los recuentos de redistribución de distritos tendrán que ser enviados a los estados antes del 31 de marzo de 2021.

Tu comunidad se beneficia más cuando el censo los cuenta a todos. Los fondos federales, las subvenciones y el apoyo a los estados, condados y comunidades se basan en los totales de población y los desgloses por sexo, edad, raza y otros factores.

Al participar en el censo 2020, estarás ayudando a tu comunidad a obtener una parte justa de los 675 mil millones de dólares en fondos federales que se gastan en escuelas, hospitales, carreteras, obras públicas y otros programas vitales.