Más de una docena de profesores de la escuela católica elemental Sagrado Corazón de Washington, perteneciente a la Arquidiócesis de Washington, asistirán en breve a un curso en la Escuela de Graduados en Educación de la Universidad de Harvard. Ellos serán capacitados en el diseño de investigaciones sobre la naturaleza de la inteligencia, comprensión, pensamiento, creatividad, ética, y otros aspectos esenciales del aprendizaje humano.

Carlos Parada, maestro de la cita escuela, explicó que los profesores seleccionados aprenderán nuevos enfoques y estrategias educativas en el marco del “Proyecto Cero” (Project Zero), cuyo objetivo central es entender y mejorar la educación de manera muy amplia. 

“El curso permitirá a los profesores de la Escuela Sagrado Corazón mejorar sus habilidades para lograr que el aprendizaje de los niños tenga utilidad integral en sus vidas y que sirva como conexión para favorecer la comprensión de nuevos conocimientos durante su formación académica”, dijo Parada.

Estudiantes dan forma a lo que será la cabeza de una “gigantona”. Foto/CP.

Señaló que el curso en la Universidad de Harvard también facilitará a los maestros mejorar las habilidades para trabajar disciplinas humanísticas y científicas, a nivel individual e institucional, en una variedad de contextos incluyendo escuelas, empresas, museos y entornos digitales.

Explicó que en un mundo globalizado es importante potencializar las habilidades de pensar, asociar y actuar flexiblemente para resolver problemas, crear productos e interactuar con el mundo que nos rodea. “El proceso de aprendizaje no es simplemente obtener y recibir de manera lineal, sino que más bien es el resultado de una construcción global en donde lo académico, social y cultural se mezclan de manera simultánea”.

Parada puntualizó que el curso busca que los docentes se conviertan en ‘entes transmisores’ de conocimientos, pero partiendo de las experiencias de los propios alumnos.

Igualmente, el “Proyecto Cero” busca que profesores y alumnos trabajen juntos en desarrollar las habilidades para pensar críticamente. “La capacitación de nuestros profesores es importante, más aún en una escuela católica bilingüe con una población étnica diversa y de limitados recursos económicos”.  

Es importante mencionar que el “Proyecto Cero” fue concebido en 1967 en la Universidad de Harvard integrado por los investigadores Howard Gardner, Nelson Goodman, David Perkins y un grupo de expertos en temas educativos. A pesar del tiempo transcurrido y las modificaciones realizadas, hoy se le sigue considerando académicamente como como innovador e importante para ser aplicado en el Siglo XXI.