Estados controlados por los republicanos con gran presencia hispana, como Texas o Arizona, se arriesgan a perder una silla en el Congreso y fondos federales si una pregunta sobre el estatus de ciudadanía se incluye en el censo de 2020, advirtieron expertos.

 "No es solo California el estado que se vería afectado con la inclusión de esta pregunta, es muy probable que Texas pueda perder una silla en el Congreso", dijo a Efe el profesor e investigador de la Universidad de Harvard Matthew Baum.

 En marzo de 2018, el secretario de Comercio, Wilbur Ross, propuso, a nombre de la Administración del presidente Donald Trump, que el cuestionario del censo -que puede responderse por correo, teléfono o en persona- recoja una pregunta sobre el estatus legal de los residentes.

 Baum dirigió un reciente estudio realizado por The Shorenstein Center on Media, Politics and Public Policy de Harvard en el que se hicieron pruebas de la encuesta del censo, incluyendo la pregunta de ciudadanía, a un grupo de hispanos.

 Las respuestas se compararon con las de otro grupo de latinos al que se le hizo la prueba sin interrogarles sobre su estatus migratorio.

 El estudio reveló que la inclusión de la pregunta aumenta significativamente el porcentaje de cuestiones a las que los hispanos no quisieron responder.

 "La omisión (a contestar preguntas) se da en una gran proporción entre hispanos de origen mexicano o centroamericano", explicó Baum.

 El investigador aseguró que entre los estados con fuerte presencia hispana que sufrirían el impacto el más afectado sería Texas y no descartó que Arizona o Nevada también lo experimenten.

 La directora de California Civic Engagement Project (CCEP) de la Universidad del Sur de California, Mindy Romero, advirtió a Efe de que la inclusión de la pregunta sobre la ciudadanía afectará el conteo en todo el país, especialmente en estados que tienen una gran población inmigrante que no es ciudadana estadounidense.

 Según un análisis de Kaiser Family Foundation (KFF), en 2017 el 11 por ciento de los residentes de Texas no eran ciudadanos y en Arizona la población no ciudadana alcanzaba el 8 por ciento.

 "Arizona tiene una gran población latina no ciudadana, y es muy probable que también esté en el juego de perder una silla en el Congreso, o la oportunidad de ganar un nuevo asiento" advirtió Romero.

 En los últimos años Arizona ha registrado un aumento de su población y aspira a obtener el décimo escaño en la Cámara de Representantes.

 En el caso de Florida, Baum consideró que el impacto podría ser menor.

 "Allí la mayoría de hispanos son puertorriqueños o cubano-americanos ciudadanos, y entre este grupo es menor la probabilidad de que eviten contestar el cuestionario", resaltó Baum.

 Aun así, una proyección del investigador Christopher Warshaw de la Universidad George Washington calcula que Florida podría perder un puesto en el Congreso si se analiza la probabilidad de que los encuestados no devuelvan el formulario con la pregunta incluida. De los 18,6 millones de habitantes de Florida en 2017, 1,9 no eran ciudadanos, según KFF.

 Romero destacó que además de los puestos en el Congreso el conteo perjudicará de sobremanera la distribución de fondos.

 En 2015, el Gobierno federal repartió 675.000 millones de dólares de acuerdo con los datos del Censo.

 "Incluso Florida puede verse afectada si su población no es bien contada, claro que California sería el que vea más afectadas sus finanzas", insistió Romero.

 Otro de los hallazgos del estudio que dirigió Baum apunta a que la incorporación de la pregunta de ciudadanía podría hacer que no se incluyan a todos los miembros de una familia hispana, o incluso que no se identifiquen como hispanos.

 El investigador indicó que el panorama es muy confuso y que es muy difícil crear confianza entre la población sobre la privacidad de las respuestas y mitigar el temor a responder.

 "Para ser honesto, con este ambiente político, yo (como profesor e investigador) he tenido problemas convenciendo a otras personas de que no habrá problemas al contestar el censo si se incluye esta pregunta", apuntó Baum.

 Las advertencias sobre los efectos que traería la inclusión de la controvertida pregunta al conteo han arreciado en las semanas previas a que el Tribunal Supremo dé la última palabra sobre el tema.

 El miércoles un juez federal en Maryland consideró que la pregunta sobre la ciudadanía incluida en el censo de 2020 merece un mayor análisis. EFE