Organizaciones pro-inmigrantes y de medio ambiente denunciaron esta semana un plan para construir un centro de detención de inmigrantes en una zona del estado de Texas expuesta en el pasado a productos químicos y municiones.

 Las organizaciones difundieron documentos federales internos sobre el centro que se erigiría en el área de la instalación militar de Fort Bliss.

 "Se sabe que estas bases están plagadas de peligros tóxicos debido a operaciones militares pasadas, derrames, almacenamiento de productos químicos tóxicos, municiones sin explotar y campos de tiro", apuntó en un comunicado la organización Earthjustice.

 "De particular preocupación -agregó Earthjustice en su web- fueron las muestras de suelo que arrojaron un alto nivel de sustancias químicas que causan cáncer, incluido el arsénico y compuestos orgánicos volátiles y semivolátiles como el benzopireno".

 En el centro, que esperaban tener listo en agosto de 2018 y cuyos planes se han estancado, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, en inglés) alojaría un máximo de 7.500 menores no acompañados.

 Además, se preveía que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) albergara a otras 2.000 personas en un centro residencial familiar.

 La información, difundida por Earthjustice que a su vez representa a la Alianza Nacional de Campesinas, GreenLatinos, Federación Hispana, Labor Council for Latin American Advancement, National Hispanic Medical Association y el Southwest Environmental Center, se obtuvo mediante solicitudes amparadas en la Ley de Libertad de Información (FOIA, en inglés) y demandas de registro de solicitudes.

 "La gente no debería estar expuesta a desechos tóxicos bajo ningún sentido, eso es inmoral, eso es irreparable, eso ocasiona una serie de problemas a largo plazo y a corto también", dijo a Efe Alejandro Dávila, estratega de comunicación nacional de Earthjustice.

 Dávila defendió que "la gente merece estar sana y que su medio ambiente no debe afectarles".

 Ya en febrero pasado Earthjustice difundió información sobre la base de la Fuerza Aérea Goodfellow, ubicada en Texas y donde se planeaba construir un campamento de detención para niños.

 Dichos planes fueron divulgados en el informe de Jaulas Tóxicas publicado en febrero de 2019, que, de acuerdo con esa organización, abordó el tema de desechos tóxicos y suelos contaminados en ese sitio. EFE