Unas 157 organizaciones pidieron este miércoles al gobierno de Donald Trump que anule una norma que restringe los visados de turista para las embarazadas, al advertir que se trata de "ataques racistas y xenófobos" y denunciar que esa medida puede restringir la libertad de movimiento mujeres gestantes.

 En una carta dirigida al secretario de Estado, Mike Pompeo, las organizaciones se pronunciaron sobre el reglamento publicado el pasado 24 de enero sobre los visados temporales para negocios o placer.

 "Esta regulación es un ataque contra las personas embarazadas que viven en países sin acceso al programa de exención de visas y contra las mujeres inmigrantes, particularmente de color y con bajos ingresos", señala la misiva cuyas organizaciones firmantes proceden de todo el país.

 El Gobierno de Trump argumentó, según un comunicado de la Secretaría de Prensa de la Casa Blanca, que el cambio en las regulaciones para el otorgamiento de las visas de turista (B1 y B2) "es necesario para fortalecer la seguridad pública, la seguridad nacional y la integridad de nuestro sistema de inmigración".

 Según la Constitución, las personas nacidas en territorio estadounidense tienen derecho a la ciudadanía, aun si sus progenitores no son ciudadanos.

 "El Departamento de Estado justifica estos cambios de los visados temporales en nombre de la seguridad nacional, cuando en realidad se trata de ataques racistas y xenófobos apenas disimulados contra la salud, la dignidad y el bienestar de las personas embarazadas", agrega la carta de las organizaciones.

 El documento señala que el cambio en la regulación "se asemeja a otros esfuerzos históricos para negar la movilidad y la autonomía de las mujeres", entre ellas medidas contra las de origen asiático.

 "Al igual que otras regulaciones que ha promulgado esta Administración, como la expansión de la carga pública, esta regla busca limitar la entrada a este país a aquellos que son blancos y ricos", se quejan las organizaciones, que puntualizan que esta norma "abre la puerta a la caracterización racial y de género, así como a la vergüenza corporal".

 De igual forma, alertan de que la normativa tendrá "consecuencias sobre la capacidad de las mujeres inmigrantes para viajar libremente y tomar las mejores decisiones para ellas y sus familias".

 "Tendrá un efecto escalofriante en aquellos que elijan venir a Estados Unidos y quieran visitar a sus familias", agregan y subrayan que "el embarazo no es, y nunca ha sido, una amenaza para la seguridad nacional". EFE