Las parroquias de la Arquidiócesis de Washington están reabriendo sus puertas a la feligresía y reanudando los servicios religiosos, aplicando estrictas medidas para proteger a los fieles siguiendo las recomendaciones del Gobierno y las normas diocesanas, un reto tanto para los párrocos, empleados y voluntarios.

"La pandemia ha sido de mucho impacto en la arquidiócesis. Algunos han muerto y hay mucho dolor y sufrimiento en nuestras familias. Ha sido un tiempo que nos ha dejado hambrientos y sedientos de vida sacramental", expresó el padre Ángel Gabriel Fermín, párroco de la iglesia Nuestra Señora Reina de las Américas. 

Desde mediados de marzo las iglesias de la Arquidiócesis de Washington no han celebrado misas públicas. Más de 655 mil fieles han visto afectada su vida espiritual.

"Ahora, observando las reglas, las parroquias estamos buscando formas de volver a acercarnos a la feligresía y nos da mucha alegría el poder volver a celebrar misa con la gente", dijo el padre.

Se han implementado medidas de higiene y protección y se contrató a especialistas para hacer una limpieza profesional a fondo de todo el edificio. Además, se han colocado cordones para evitar el cruce de personas y señalización para facilitar el desplazamiento interno.

Los parroquianos que deseen participar en las misas públicas deben inscribirse previamente por internet, llamando por teléfono al (202)670-2113, enviando un mensaje de texto o de voz, comunicándose por WhatsApp (el mismo número) o llamando al (202)332-8838 e informar a qué hora quiere ir a la misa.

Las iglesias solo se pueden llenar a media capacidad, asisten a misas diarias un promedio de 20 personas y a la misa dominical unas cien.
Se toma la temperatura a los que ingresan al templo, se les ofrece gel desinfectante de manos en la antesala y tapabocas al que no lo tenga. Se procura mantener seis pies de distancia física en todo momento y los fieles se sientan dejando dos bancas de por medio.

"Hemos removido los libros de canto de las bancas, el coro se ha reducido y se ha habilitado un auditorio con pantalla grande para los que llegan sin previo aviso", contó. El boletín parroquial es virtual en el portal de internet ourladyqueenoftheamericasdc.org.

Actualmente, con normas menos estrictas, están adoptando el horario normal de las misas, pero aplican algunos cambios temporales en la celebración eucarística. No hay agua bendita en la iglesia, no se le da la hostia en la boca a los creyentes sino en la mano y no se ofrece el vino (sangre de Cristo) en el altar. "Usando máscara, estoy llevando la comunión a todos los fieles en las bancas para reducir la movilización de personas", contó el sacerdote la semana pasada.

El paadre Ángel Fermín, nuevo párroco de la parroquia Nuestra Señora Reina de las Américas. Foto/AA

Igualmente, la arquidiócesis ha intensificado sus programas de ayuda alimenticia. Hay bancos de comida en 67 parroquias asistiendo a 15 mil personas cada semana (el doble de la demanda antes de la pandemia). Parroquias como San Judas, en Rockville, donde el padre Fermín estuvo sirviendo hasta principios de julio, están ayudando a unas 400 familias cada sábado por la mañana.

En Reina de las Américas llegan 50 familias y reciben pañales, leche y otros alimentos. Se atiende de lunes a viernes de 8AM a 8PM y los domingos de 8:30AM a 2:30PM. "Pueden llegar directamente, pero es mejor si nos contactan antes por teléfono o mensaje de texto. A veces, si los parroquianos están enfermos, son mayores o prefieren no salir, nosotros les entregamos los alimentos en sus casas", contó César Sabogal, encargado de comunicaciones en Reina de las Américas.

Éxito virtual

Durante estos últimos meses se ha intensificado el uso de portales de internet, redes sociales y otros recursos tecnológicos en las parroquias y en el centro pastoral.

La pandemia no ha detenido la catequesis en Reina de las Américas, según contó la directora de catequesis, Lilian Sifuentes. "Los chicos han seguido conectados con sus catequistas durante los últimos cuatro meses. Ellos han seguido igual el programa para primera comunión y confirmación, vía Zoom. Las otras clases han sido por email, con los programas Quizlet y Kahoot. El programa RICA lo hemos hecho por Facetime o conferencia por teléfono.

A principios de julio concluyeron las clases, pero Lilian reconoce que ha sido un reto servir a 277 niños, jóvenes y adultos.

Tuvieron que capacitar a los catequistas en el uso del Zoom. Fue una experiencia de aprendizaje para ellos. Se caía la transmisión y tuvieron que desarrollar mucha paciencia. 

"No estábamos preparados y fue una situación de pánico", dijo Lilian recordando que el virus nos tomó a todos por sorpresa. "Los catequistas no estaban familiarizados con Zoom, no se sentían cómodos, pero estuve animándolos y un 75 por ciento de ellos participaron".

Trabajar con los padres también fue complicado. "Algunas familias dijeron que era muy agotador porque durante la semana tenían las clases de la escuela también en modo virtual".

La parroquia Reina de las Américas ha ofrecido la misa por Facebook en vivo a diario y seguirá haciéndolo. Incluso es una oportunidad para ver la misa después, a un horario más conveniente para las familias.

Ofrecen misa por Facebook de lunes a viernes a las 8:15am en español, los sábados a las 5pm en inglés y los domingos hay tres misas en español a las 9am, 11am y 1pm.

La primera misa del padre Fermín fue vista por casi 600 personas y la misa dominical suele tener casi 700 observadores. El éxito es notable, considerando que tienen 843 seguidores en Facebook. Lo mismo pasa con el rosario virtual que oran en grupo por Zoom. Se unen más de medio millar de católicos en oración cada noche a las 7:45pm.

El padre Fermín cree que las redes se han convertido en un aliado para las parroquias y la Iglesia en general, pero insiste en que "nuestra comunidad es de presencia y hay que animarlos a que regresen". Esta conciente de que el temor no se va a disipar tan rápido y que los efectos del coronavirus en la población serán a largo plazo, afectando la dinámica de las iglesias.

El nuevo párroco de Reina de las Américasnació en 1980 en República Dominicana. Es sobrino de unobispo e hijo de un agricultor, quien le transmitió el amor al trabajo desde su infancia.

Recién entrada su adolescencia, recibió el llamado de Dios. Antes de ingresar al seminario, sus padres le animaron a ir a la universidad. Se graduó de ingeniero industrial y trabajó varios meses en una fábrica textil antes de ir al seminario Redemptoris Mater, el cual prepara las vocaciones al sacerdocio del Camino Neocatecumenal, dedicado a la nueva Evangelización. Se ordenó sacerdote el 20 de junio de 2015, en la Arquidiócesis de Washington.

Fue vicario parroquial en la Iglesia San Martín de Tours, de Gaithersburg, Maryland, y luego en el santuario San Judas de Rockville, MD.

Desde el 8 de julio comenzó a servir como párroco en la iglesia Nuestra Señora Reina de las Américas.

"Representa una nueva responsabilidad, pero estoy muy contento porque he sido muy bien recibido", dijo dispuesto a servir a la feligresía que tiene a su cargo y superar este tiempo de transición.

La arquidiócesis extiende una invitación a la feligresía para que acudan a las parroquias siguiendo las normas implementadas. Si la persona sospecha que tiene el virus, es mayor o de alto riesgo es recomendable que sigan las misas por internet. Debido a la pandemia, el arzobispo ha dispensado a los fieles de la obligación de asistir a la misa dominical. Detalles: adw.org.

La parroquia Nuestra Señora Reina de las Américas está ubicada en el 2200 de la calle California en el noroeste de Washington. Inf: ourladyqueenoftheamericasdc.org