El Comité de Justicia Doméstica y Desarrollo Humano de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), emitió una declaración sobre la decisión del Gobierno Federal de reanudar el uso de la pena de muerte. Monseñor Frank J. Dewane, presidente del Comité, recuerda el discurso del papa Francisco ante el Congreso durante su visita apostólica de 2015 a Estados Unidos, en el que reiteró los puntos de vista de sus predecesores al pedir 'la abolición global de la pena de muerte'.

“El Santo Padre –escribe el prelado- afirmó en esa oportunidad que ‘es justo y necesario que el castigo nunca excluya la dimensión de la esperanza y el objetivo de la rehabilitación. Como lo establece ahora el Catecismo de la Iglesia Católica, ‘la pena de muerte es inadmisible porque es un ataque contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona’”.

Monseñor Dewane se refiere asimismo a la Conferencia Anual de Primavera del pasado mes de junio, de los Obispos Católicos de Estados Unidos en la que “votaron mayoritariamente por actualizar el Catecismo para que los adultos de este país lo usen para reflejar esta posición”:

“Esto es consistente – afirma – con los requerimientos de los obispos de EEUU sobre este asunto durante más de cuarenta años, incluyendo lo expresado en su declaración de 2005, ‘Una Cultura de La Vida y la Pena de Muerte’”.

Es urgente descartar los planes anunciados

“A la luz de estas posiciones sostenidas durante mucho tiempo – concluye el obispo – me siento profundamente preocupado por el anuncio del Departamento de Justicia de Estados Unidos de que, una vez más, y después de muchos años establecerá la pena de muerte como una forma de castigo”:

“Hago un urgente llamado a los funcionarios federales para que tomen en cuenta estas enseñanzas, así como las pruebas que demuestran la aplicación injusta y parcial y decidan descartar los planes anunciados para implementar la pena de muerte una vez más”. Vaticano News