Monseñor Michael William Fisher celebró este lunes una misa especial en honor a San Pedro y San Pablo, aprovechando la ocasión para agradecer las bendiciones recibidas de Dios durante sus dos primeros años como obispo auxiliar de Washington. 

Durante su homilía dijo que recordar a los santos apóstoles Pedro y Pablo, patronos principales de la Iglesia de Roma, nos lleva a reflexionar que en esencia ambos representan todo el Evangelio de Cristo, las bases de la fe, la familia y la esperanza de salvación. 

“San Pedro se convirtió en la roca sobre la cual se edificó la Iglesia y se sentaron las bases de la nuestra familia de fe. Gracias al poder del Espíritu Santo la fe en Dios ha crecido y aumentado a través del tiempo, pero para seguir fortaleciéndose necesita de todos nosotros. Como familia de fe debemos seguir trabajando en consolidar nuestra fe”, expresó el obispo Fisher.  

Recordó que Jesús concedió a su Iglesia, en la persona de Pedro y sus sucesores, el de guiar a su pueblo por medio de la verdad que se desprende del Evangelio y construir un camino hacia la salvación de las almas. 

“En la festividad de San Pedro y San Pablo todos tenemos la oportunidad de renovar nuestro compromiso para seguir fortaleciendo las bases de nuestra San Iglesia”, manifestó monseñor Fisher.

También aprovechó la ocasión para agradecer a Dios por la fortaleza espiritual concedida durante los dos primeros años como obispo, que le ha permitido cumplir con su labor pastoral en la Arquidiócesis de Washington. 

“Han sido dos años de recibir muchas bendiciones, arduo aprendizaje y esforzado trabajo en el desarrollo del ministerio que la Iglesia me encomendó. Igual que San Pedro y San Pablo tengo la misión de ser ejemplo para todos mis hermanos, sin olvidar mi compromiso de invitarlos a trabajar juntos para continuar con el fortalecimiento de las bases de nuestra Iglesia”, indicó Fisher.  

En junio de 2018, el papa Francisco nombró como nuevo obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Washington a monseñor Michael William Fisher, quien nació el 3 de marzo de 1958 en la ciudad de Baltimore (Maryland). 

Monseñor realizó sus estudios eclesiásticos en el Seminario Mount Saint Mary en Emmitsburg (Maryland) y fue ordenado sacerdote en Washington el 23 de junio de 1990.

Agradece a William Ryan

Durante la misa el obispo Fisher también tuvo palabras de agradecimiento para William Ryan, quien hasta junio se desempeñó como secretario y superintendente de las escuelas católicas de la Arquidiócesis de Washington.

“Quiero agradecer a William Ryan por la magnífica labor desarrollada en favor de nuestras escuelas católicas. En los últimos cuatro años su trabajo para elevar el nivel académico y velar por la formación espiritual de nuestros estudiantes ha sido ejemplar. Ruego a Dios que su próximo desempeño profesional en la Diócesis de Charleston, Carolina del Sur sea un éxito”, señaló el obispo.

 William Ryan anunció su decisión de alejarse de la Arquidiócesis de Washington el pasado 14 de abril por motivos familiares.

“La decisión de abandonar este puesto fue muy difícil. Siento que mi tiempo en la Arquidiócesis de Washington fue lo más destacado de mi carrera", dijo Ryan en una carta.

William Ryan llegó a la Arquidiócesis de Washington en el 2015 después de 30 años de trabajar en la educación pública en el condado de Prince George (Maryland).