El 75 por ciento de los menores que fallecieron por la COVID-19 en Estados Unidos eran hispanos, afroamericanos y nativos americanos, lo que muestra una mayor mortalidad en estas minorías, según un estudio publicado este miércoles por los gubernamentales Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés).

La cifra de 75 por ciento es especialmente alta si se tiene en cuenta que los hispanos, afroamericanos y nativos americanos son el 41 por ciento de la población estadounidense.

El estudio muestra que, al menos, 391.814 individuos menores de 21 años (la mayoría de edad en EEUU) contrajeron la enfermedad, mientras que 121 fallecieron en entre febrero y julio, el periodo de tiempo que cubre el informe, el más completo hasta ahora sobre el impacto de la pandemia en niños.

De los menores fallecidos, el 45 por ciento eran hispanos, el 29 por ciento afroamericanos y el 4 por ciento se identificaban como nativos americanos, de acuerdo al estudio.

En la población adulta de EEUU, la COVID-19 también ha afectado más a los miembros de las minorías raciales y étnicas.

Un estudio de julio de los CDC mostró que los adultos de menos de 65 años que pertenezcan a las minorías hispana, afroamericana y nativa americana tienen el doble de probabilidades de morir por el virus que quienes se identifican como blancos.

Las cifras han alertado a los legisladores del Congreso, que atribuyen las mayores muertes a factores estructurales como la mayor pobreza en la que viven las minorías, así como al hecho de que desproporcionalmente muchos de esos ciudadanos ejercen trabajos que no pueden realizarse de manera remota, como conducir autobuses o reponer alimentos en tiendas.

Estados Unidos alcanzó la noche del martes las 195.693 muertes y los 6.602.981 casos confirmados de COVID-19, según el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins. Este balance supone 51.406 contagios más que el lunes y 1.250 nuevos fallecimientos. EFE