En una solemne misa de instalación monseñor Mark E. Brennan se convirtió el jueves en el noveno obispo de la diócesis de Wheeling-Charleston (West Virginia). Varios obispos sacerdotes, diáconos y fieles de diferentes diócesis participaron de la ceremonia religiosa.
 Monseñor Brennan, que desde el 2017 había servido como obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Baltimore, fue nombrado por el papa Francisco como obispo de Wheeling-Charleston el pasado 23 de julio. En su homilía, Brennan pidió a los católicos que se acerquen a la diócesis para en nombre de Dios lograr una sanación espiritual franca y duradera.

“A través de Jesucristo, Dios está activo para sacarnos del pecado y las tinieblas a la luz. Espero que refleje algo de la luz del Señor como la luna refleja el sol", dijo monseñor Brennan.

Monseñor Brennan muestra la bula papal que lo designa como obispo de la diócesis de Wheeling-Charleston. Foto/CNS

Agregó la luz de Cristo siempre brilla en la oscuridad, agradeciendo a los fieles católicos por ser firmes en su fe y por dar vida a la diócesis de Wheeling-Charleston. 

El nuevo obispo reconoció los problemas, las dificultades y los obstáculos que existen en West Virginia, pero que se necesita mayor esfuerzo para fortalecer la fe de los jóvenes y asegurarles una educación cristiana más sólida. 

En la misa de instalación estuvieron presentes el arzobispo de Baltimore, William Lori, quien se desempeñó como administrador apostólico de la diócesis de Wheeling-Charleston durante los últimos 11 meses. También le acompañaron el obispo de Richmond, Barry C. Knestout; y los obispos auxiliares de Washington, Mario Dorsonville, Roy Campbell Jr. y Michael Fisher, entre otros invitados.   

En el servicio religioso participaron diáconos y seminaristas de la diócesis de Wheeling-Charleston y miembros de las Hijas Católicas de América, Caballeros de Colón y la Orden del Santo Sepulcro.