El proyecto de energía limpia más grande de la capital, una matriz solar de 2 megavatios que entrará en funcionamiento a principios de 2020, fue bendecido este jueves por el arzobispo de Washington, monseñor Wilton Gregory.

En la ceremonia inaugural también estuvieron presentes la alcaldesa del Distrito de Columbia, Muriel Bowser; y el monseñor John Enzler, presidente de Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Washington.

La matriz solar de 5.000 paneles, que ocupa cinco acres de la Casa Gift of Peace, permitirá desde el próximo año abastecer con energía a 700 hogares, lo cual facilitaría eliminar 3.400 toneladas de emisiones de dióxido de carbono anualmente. La energía renovable compensará casi el 100 por ciento de las necesidades energéticas de 12 edificios de Caridades Católicas en el Distrito. 

El proyecto en ejecución también incluye plantar en las bases de los paneles solares un total de 650.000 plantas con flores para proporcionar un hábitat que faciliten la polinización de las abejas y mariposas.

El arzobispo Gregory dijo que el uso de modernas tecnologías permitirá combatir el calentamiento global y proteger nuestra ‘casa común’ y que siempre contarán con el apoyo de la Iglesia. 

“La encíclica ‘Laudato Si’ nos hace reflexionar sobre la necesidad de cuidar la creación de Dios. Aquí se producirá energía limpia, pero también debemos rezar para que muchos de nuestros hermanos al saber de este proyecto empiecen a ver la luz”, indicó. 

La alcaldesa Muriel Bowser saluda a las religiosas de la Casa Gift of Peace. Foto/Andrew Biraj

La alcaldesa Bowser recordó que en abril pasado el Distrito de Columbia lanzó su plan “Sustainable DC 2.0” que tiene como objetivo que la capital utilicen un 50 por ciento de energía renovable para el año 2032. 

“Este proyecto es una señal clara que el cambio energético es posible. Me complace que este proyecto tenga como socios a Caridades Católicas, IGS Solar y Catholic Energies. Enfrentar al cambio climático es tarea de todos y, como dice el papa Francisco, aún tenemos una ventana de oportunidades para salvar el planeta”, precisó.  

Monseñor Enzler manifestó sentirse orgulloso de participar en un proyecto que responde al llamado del papa Francisco para proteger nuestro planeta. “El cambio climático –agregó- es un problema mundial que exige acciones urgentes. Nosotros como Iglesia estamos comprometidos en reducir el consumo de combustibles fósiles y generar energía solar”.