La lucha por la vigencia de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) no se detiene. Debido a la amenaza del presidente Donald Trump de volver a intentar cancelar el programa migratorio -pese al fallo de la Corte Suprema en favor de 700.000 jóvenes- las organizaciones pro inmigrantes del país ya coordinan nuevas estrategias para lograr que el Congreso apruebe una ley que termine con el “limbo migratorio” en el que viven miles de “soñadores”. 

Hasta donde se sabe, las estrategias estarán diseñadas en función a las elecciones presidenciales de noviembre próximo, que incluirán llamadas, cartas, correos electrónicos y tweets tanto a representantes como senadores federales, así como marchas pacificas a nivel nacional para evidenciar la necesidad que el Congreso apruebe una reforma migratoria justa, humana e integral. 

Angélica Salas, directora ejecutiva de CHIRLA, organización que desde hace 30 años aboga por los derechos de los inmigrantes, dijo que la decisión de la Corte Suprema devuelve a muchos jóvenes “soñadores” lo único que tenían, pero eso no significa que la lucha ha terminado.

“El programa continúa para todos aquellos que cumplen con los requisitos. Muchos de nuestros jóvenes únicamente tenían DACA, y eso es una gran noticia. Ahora tenemos que seguir trabajando para lograr que el Congreso apruebe una solución definitiva no solo para los “soñadores”, sino también para los once millones de inmigrantes indocumentados que viven en el país”, comentó Salas. 

Arturo Vargas, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos (NALEO), opina que la decisión de la Corte Suprema es un "impulso" para que el Congreso actúe, incluso aprobando una reforma migratoria integral, y que la "controversia" que aún rodea al programa amplifica la "responsabilidad" del Congreso de intervenir.

Ben Johnson, director ejecutivo de la Asociación de Abogados de Inmigración (AILA), reconoció que, a pesar de la decisión del Supremo, el peligro sigue presente y que el presidente Trump tiene el poder de cerrar DACA si sigue el proceso legal correcto.

“El Congreso debe acabar con el ‘limbo legal’ en el que se encuentran los jóvenes y debe aprobar una solución bipartidista. Ahora es el momento de actuar", recalcó Johnson.

Domingo García, presidente de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), la organización hispana más antigua de Estados Unidos, dijo que la decisión de la Corte Suprema de Justicia supone “otro paso adelante” y un mensaje claro de la necesidad de una "reforma migratoria integral".

Más Testimonios

Angela Díaz, presidenta de la Organización para Estudiantes Latinos de la Universidad Católica de América (SOL-CUA), calificó la decisión de la Corte Suprema de Justicia como un “faro de esperanza” para los jóvenes “soñadores”, quienes por dos años verán alejarse la amenaza de la deportación y podrán seguir de manera legal con sus vidas en Estados Unidos.

“Muchos ‘soñadores’ llegaron a este país cuando eran muy pequeños, al punto que la vida en EEUU es la única que conocen y deportarlos sería terrible. Aunque esto es solo el comienzo, tenemos que desarrollar muchas maneras para impulsar una reforma migratoria. Una forma de hacerlo es educar al resto de personas sobre la importancia de dicha reforma y el aporte positivo que los inmigrantes le brindan al país”, comentó Díaz. 

Agregó que como hija de inmigrantes entiende perfectamente las dificultades que viven los “soñadores” y mantiene viva la esperanza que los jóvenes protegidos por el programa DACA algún día puedan vivir tranquilos en el país al cual pertenecen. 

Para Angela Zelaya, miembro de SOL-CUA, hoy todos los “soñadores” son conscientes que el fallo de la Corte Suprema de Justicia sólo es un alivio temporal y ahora se necesita seguir trabajando hasta lograr que se apruebe una legislación que termine con el “limbo migratorio” en el cual viven cerca de 700 mil jóvenes que pertenecen a DACA.

“La decisión del máximo tribunal fue una victoria para los ‘soñadores’ y, con suerte, ayudará a alentar a la aprobación de una reforma migratoria integral. Hasta entonces, quienes podamos debemos seguir votando, protestando, educando y exigiendo reformas en beneficio de nuestros hermanos”, enfatizó Zelaya. 

Apuntó que su condición de ciudadana de primera generación le permite entender la situación por la que miles de personas emigran a Estados Unidos. Ella recordó la vivencia de sus padres, quienes tuvieron que abandonar El Salvador durante la guerra civil y al llegar a un nuevo país debieron trabajar fuerte hasta lograr su legalización. 

Es importante precisar que un millón de hispanos cumplen este año 18 años de edad y podrán sumarse a los cerca de 32 millones de latinos habilitados para sufragar en la elección presidencial del 3 de noviembre.

Aunque en el pasado sólo la mitad de los latinos que podían votar finalmente lo hicieron, su presencia en algunos estados puede resultar decisiva a la hora de contar votos en el Colegio Electoral.