El programa de educación religiosa de la parroquia Santa Catalina Labouré prepara a niños y jóvenes para el sacramento de la confirmación que recibirán el próximo mes de mayo. 

Joaquín Trejo, director de educación religiosa de la citada parroquia, dirige la preparación que se lleva a cabo en tres retiros distintos: el que se celebró el pasado fin de semana, el segundo en adviento y el último durante la Cuaresma. 

La preparación sacramental incluye tres aspectos distintos en los que se concentra la formación. En primer lugar, el joven ha de entender cuál es su identidad católica para, en segundo lugar, como cristiano católico, ser discípulo de Cristo. En tercer lugar, el joven debe comprender cómo llegar a ser discípulo. 

Sobre el reciente retiro, Trejo dijo: “Hicimos una introducción sobre lo que íbamos a hacer y hablamos sobre quién es ese Jesús representado por el Santísimo. Los jóvenes reflexionaron sobre la verdadera presencia de Dios en sus vidas (…) Uno de nuestros catequistas relacionó la adoración con los misterios luminosos del rosario, fue bellísimo”.

Explicó que el retiro permite interactuar a los participantes de forma activa. Por ejemplo, después de visionar un video sobre lo que es ser discípulo, los jóvenes tuvieron que explicar lo que entendieron de la figura del discípulo y del proceso de discipulado. 

Recalcó la importancia de la vida parroquial que ejemplificó con la variedad de actividades celebradas en un mismo día: “La vida parroquial es lo más importante. El sábado fue el ejemplo perfecto, por un lado, tuvimos a cinco parejas preparándose para las bodas comunitarias; y por otro lado, tuvimos la charla sobre nutrición ‘La comida como medicina’ y, por último, se celebró el primero de los tres retiros que prepara a los jóvenes para el sacramento de la Confirmación.”

Joaquín atribuye la creciente secularización de la comunidad hispana en Estados Unidos al ajetreo del día a día y a la gran extensión de los pueblos y ciudades; por eso, trata de involucrar a las familias en las distintas actividades que se llevan a cabo en la parroquia para “concienciarlas de que la parroquia es ese centro de la vida sacramental que nosotros somos llamados a vivir”.