Cuando los sacerdotes Daniel Leary, párroco de St. Andrés Apóstol; Shaun Foggo, administrador de Nuestra Señora de los Dolores; y Mario Majano, Misión de San Andrés; decidieron organizar la “Caminata por los Pobres” y recaudar 25.000 dólares para ayudar a numerosas familias afectadas por la pandemia del COVID-19, jamás se imaginaron que la solidaridad de los feligreses y la gracia divina les permitiría recaudar seis veces más de lo planificado.

Ellos decidieron poner en práctica el mensaje del papa Francisco sobre como “la creatividad del amor vence el aislamiento” y los tres se comprometieron a realizar un recorrido de 54 millas, desde Silver Spring hasta la gruta de Nuestra Señora de Lourdes en Emmitsburg (Maryland). La tarea debería cumplirse entre el miércoles 29 de abril y el viernes primero de mayo, para concluir con la celebración de San José. El padre Ebuka Mbanude a última hora se sumó al reto de caminar por los desposeídos. 

El esfuerzo físico de los tres religiosos permitiría conseguir fondos para ayudar a reabastecer la despensa de comida de Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Washington, asistir a los más necesitados que forman parte de la Misión San Andrés Apóstol e impulsar el banco de alimentos de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores.

Ni la lluvia ni las ráfagas de viento fueron impedimento para que los sacerdotes Leary, Foggo y Majano cumplieran con el reto. Ninguno de los tres se imaginó que mientras caminaban las donaciones monetarias (on line) provenientes de fieles del área metropolitana de Washington, así como las llegadas desde California, Texas, Georgia, Illinois, Pensilvania, Delaware, Wisconsin, Ohio y Florida ingresaban constantemente al fondo creado por los religiosos. 

Mario Majano, Daniel Leary y Ebuka Mbanuda caminan en medio de la lluvia para cumplir el reto de buscar ayuda para los desposeídos. Foto/MSA

A través de las redes sociales los sacerdotes recibieron el aliento virtual de más de tres mil fieles de distintas partes del país y sumaron un total de 1.200 peticiones a Dios para que puedan cumplir con su reto. Al final recaudaron $153.600 dólares. 

Pese al reto cumplido, las personas interesadas en contribuir con la noble causa pueden remitir sus donaciones a la Misión de San Andrés al 12247 de la Georgia Avenue en Silver Spring, MD 20902. Para mayores detalles llamar al (301)202-9496.

El objetivo principal de la Misión San Andrés Apóstol es difundir la luz de Cristo y facilitar el encuentro con Dios en la Iglesia, sacramentos y familias, brindando un espacio y tiempo de intimidad con Dios a través de los eventos comunitarios.

También busca fomentar un deseo por los sacramentos y un reconocimiento de su importancia en el diario vivir con Cristo, así como caminar con las familias y jóvenes en su crecimiento en la fe, acompañándolos en sus necesidades y formándoles para llevar esperanza y fe a las periferias.

Asistencia a Caridades Católicas 

Para monseñor John Enzler, presidente de Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Washington, la pandemia del coronavirus ha causado enorme perturbación y dolor en los más necesitados, lo cual obliga a todos los creyen a responder con el amor y la solidaridad que Dios nos enseñó. 

“Gracias por el esfuerzo realizado por los padres Daniel Leary, Shaun Foggo y Mario Majano. Gracias a su entrega muchas familias podrán seguir recibiendo bolsas de alimentos en estos momentos de crisis. Dios los bendiga siempre y juntos podremos superar las necesidades generadas por la pandemia del COVID-19”, puntualizó Enzler. 

De igual modo, reconoció que la orden federal y distrital de permanecer en casa, que implicó el cierre temporal de muchos negocios, ha generado un aumento significativo en el número de personas que buscan alimentos, principalmente en zonas donde viven numerosas familias de bajos ingresos económicos como el barrio Mount Pleasant en Washington.

Gracias a las donaciones monetarias a la “Caminata por los Pobres” Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Washington recibirá una donación de $50 mil dólares. 

Ayuda a fieles y nuevo ‘banco de alimentos’

Ahora que se cumplió el objetivo de recorrer 54 millas en tres tramos establecidos previamente, los padres Shaun Foggo y Mario Majano cuentan con un fondo inicial para poder dar comienzo a sus proyectos de asistencia a las familias más necesitadas de Takoma Park y Langley Park.  

El primero tiene proyectado impulsar el banco de alimentos en la parroquia Nuestra Señora de los Dolores que, con las donaciones y el trabajo de los voluntarios, permitirá brindar asistencia alimenticia a las decenas de familias afectadas económicamente por la pandemia del COVID-19.

“Vivimos momentos muy difíciles y varias familias de nuestra parroquia necesitan ayuda para poder alimentar a sus hijos. Gracias a las donaciones monetarias realizadas durante los días que realizamos la caminata podremos cumplir con nuestra misión de servir al necesitado”, comentó el administrador parroquial. 

Al segundo le preocupa la delicada situación por la que atraviesan decenas de padres de familia del barrio de Langley Park, quienes no sólo se han quedado desempleados por la pandemia del nuevo coronavirus, sino que no cuentan con los recursos económicos para cumplir con el pago de la renta del mes de abril.

“Las necesidades de nuestros fieles son muchas. Con una parte del dinero recaudado queremos ayuda aquellos jefes de familia que hoy experimentan problemas para pagar la renta en los departamentos de Langley Park. Rogamos a Dios que las personas de buen corazón que puedan ayudar en esta causa que nos llamen al (301) 202-9496 y así dar un alivio a nuestros hermanos desempleados”, dijo el padre Mario Majano de la Misión San Andrés. 

La parroquia Nuestra Señora de los Dolores y Misión San Andrés compartirán $50.000 dólares que obtuvieron por participar en la “Caminata por los Pobres”.    

Alegría en Jamaica

El padre Garvin, guía espiritual de la comunidad “Semilla de Mostaza” en Jamaica, expresó su alegría por el éxito de la caminata y no pudo ocultar su emoción al saber que su albergue recibiría mas de $50 mil dólares para cubrir los costos que implican cuidar, compartir y capacitar a decenas de niños y jóvenes discapacitados, abandonados y que se encuentras vulnerables en las comunidades marginadas de la isla.

“Gracias a los padres Daniel, Shaun y Mario por tan maravillosa demostración de entrega y sacrifico. Su contribución nos permitirá seguir cuidando a los niños discapacitados de nuestra comunidad, muchos de los cuales entienden el amor de Dios a través de obras buenas como las que ustedes realizan”, dijo el padre Garvin a través de un video. 

También recordó que la comunidad “Semilla de Mostaza” sirve en 14 comunidades localizadas en Jamaica, Republica Dominicana, Nicaragua, Zimbabwe y Malawi.