A pesar de la crisis desencadenada por el COVID-19, el fervor católico no se enfría. Se hizo palpable este domingo 21 de febrero en el Rito de Elección y Llamado a la Conversión Continua: una gran celebración en la cual la Iglesia Católica le dio la bienvenida a los nuevos católicos en la basílica de la Inmaculada en Washington.

“Quisiera saludar a nuestros hermanos y hermanas que hablan español, que con tanto entusiasmo se están acercando más y más a nuestras comunidades parroquiales, ya sea para acercarse al Señor a través de los sacramentos o para acompañar a sus hermanos en el proceso de conversión”, les dijo a algunos de ellos en español el arzobispo de Washington, Wilton Gregory, al inicio de la misa.

“Sigan viniendo a nuestras parroquias católicas en ellas encontrarán quien les proclame la palabra de Dios y los sacramentos que dan la vida de Cristo en abundancia”.

Estar perdido (a la deriva espiritualmente) puede ser una experiencia atemorizante para cualquier persona -agregó el cardenal Gregory en su homilía-. “Sentimos que estamos en peligro, abandonados o tal vez sin esperanza. Cuando eventualmente sí encontramos nuestro camino, emerge a menudo un gran sentido de seguridad y alegría. Cuando la gente sabe adónde va, puede empezar a disfrutar el panorama en vez de temer por lo desconocido”.

Considera que encontrar el camino puede ser un reto cuando uno está lejos del destino deseado y sin pistas que indiquen adónde ir.
“Todo en la vida es un viaje. Para algunos, ha sido una excursión larga y llena de aventuras, mientras para otros ha sido un viaje corto. Cada uno de nosotros aún estamos en el viaje de la vida y no importa dónde podría ser esta aventura”, puntualizó el arzobispo. Más de un tercio de los nuevos católicos son hispanos.

 "Me siento más que feliz de pertenecer a la Iglesia Católica", dijo Odalisa Brea, quien participó en el rito con sus tres hijos de modo virtual. Los cuatro fueron bienvenidos como nuevos católicos.

Esta mamá soltera dominicana fue bautizada, pero no solía ir a la iglesia. Su percepción cambió y empezó a acercarse más cuando llegó hace cuatro años a Estados Unidos y tuvo que encarar los retos propios de empezar una nueva vida. "Es que no es fácil para los inmigrantes al llegar a este país y en la iglesia uno siente paz, tranquilidad, armonía. Nos saludan con amor, con agrado, y uno se siente un miembro bien acogido", dijo.

Durante el rito, niños, jóvenes y adultos no cristianos que muestran su deseo de ser católicos (catecúmenos) se consideran listos para ser bautizados. Los 'candidatos' son aquellos que ya han sido bautizados.

Odalisa como candidata y sus hijos como catecúmenos, están dando el paso de ingresar a la iglesia y van a recibir los sacramentos en la parroquia del Sagrado Corazón el Sábado de Gloria en Semana Santa.
La ceremonia del rito se llevó a cabo en la basílica nacional de la Inmaculada Concepción de Washington y se ofreció una transmisión en vivo. Se hizo presente un reducido número de representantes de las diferentes parroquias de la Arquidiócesis de Washington ya que las restricciones por el COVID-19 no permiten que se congreguen más de 250 personas en la basílica.
Sara Blauvelt, directora de catequesis de la Arquidiócesis de Washington, contó que los fieles que participan en estas ceremonias -dos domingos consecutivos- provienen de 76 parroquias y 7 recintos universitarios. Dijo que del total de 830 nuevos católicos, 311 pertenecen a comunidades de habla hispana.
Precisamente Ana Melgar está en el proceso de recibir los sacramentos en la iglesia San Judas de Rockville, Maryland. Sus padres nunca la llevaron a la iglesia. A veces ella iba a una cristiana y otras veces a una católica hasta que su pareja la alentó a participar más.
"Me fue gustando tanto la misa que ahora soy yo la que motiva a la familia a ir a la iglesia. Bauticé a mis dos hijos en enero porque quiero darles lo que mis padres no me dieron a mí", dijo quien lleva un año en San Judas y va a ser bautizada.
"Me siento bien en la Iglesia Católica, siento que es la iglesia que Dios ha elegido para mí. Antes no veía nunca luz, ahora me siento feliz y segura porque sé que tenemos un Dios de amor y de vida", dijo esta madre hondureña.
Como ella, cientos de personas se han venido formado en las clases de catecismo virtual durante varios meses para aprender sobre la Iglesia Católica a fin de participar activamente, y sobre Dios a fin de fortalecer su relación con él.
Madrinas y padrinos juegan un importante rol en el proceso, enseñando la fe, dando un buen ejemplo y guiando a sus ahijados por el buen camino. Algunos lo consideran un compromiso religioso como segundos padres.
En el Rito de Elección los participantes manifiestan su deseo de convertirse en católicos, luego de un intenso periodo de preparación espiritual que suele ser de dos años y se llama tiempo de purificación e iluminación.
Ha sido un año difícil para los evangelizadores debido a la pandemia, el cierre temporal de las iglesias y las limitaciones para ir a misa. A pesar de todo, la catedral de San Mateo, de Washington, cuenta con nuevos católicos anglosajones este año. Entre los hispanos, un niño catecúmeno recibirá los sacramentos, pero los llamados 'candidatos' aún no están listos, es decir, no han concluido el proceso. Igualmente, una persona evangélica está en el camino del discernimiento y de conocer mejor a la Iglesia Católica -contó Fátima Aybar, líder de educación religiosa.
 El sábado 3 de abril 2021, durante la vigilia pascual, se celebrarán los sacramentos de iniciación en las diferentes parroquias y los participantes entrarán en plena comunión con la Iglesia. Los electos recibirán los sacramentos del bautismo, la confirmación y la comunión, mientras que los candidatos solamente la confirmación y la eucaristía.

La iglesia espera que ellos se conviertan en discípulos misioneros del amor de Cristo, se acerquen al Santísimo Sacramento y cumplan la misión de todo católico: proclamar la buena nueva.