Obtener una licencia de conducir en Virginia no solo cambiaría drásticamente la vida de miles de inmigrantes indocumentados, sino que también mejoraría la seguridad vehicular y permitiría una mejor captación de impuestos. 

Esas son algunas de las razones por las que la Coalición de Organizaciones Latinas de Virginia (VACOLAO) decidió iniciar una nueva campaña para persuadir a los legisladores estatales de la importancia de conceder ese documento.

Edgar Aranda-Yanoc, presidente de VACOLAO, dijo que la nueva composición política que ahora existe en Richmond, tanto en la Cámara de Delegados como en el Senado, abre una nueva opción para presentar un proyecto legislativo que permita conceder licencias de conducir a trabajadores sin documentos migratorios en regla.

“En los últimos años nuestra propuesta para que los inmigrantes indocumentados obtengan una licencia de conducir no logró el éxito esperado. Hoy con la nueva composición de fuerzas en el Senado y la Asamblea nos obliga a mejorar nuestra estrategia, presentar un nuevo proyecto de ley e iniciar una nueva campaña informativa para que los legisladores comprendan los beneficios que el estado podría obtener con tan solo entregar este documento”, manifestó Aranda-Yanoc.

Explicó que el tema de la licencia de conducir tiene repercusiones directas en las áreas de transporte, seguridad, educación, salud y tributaria. “Vamos a iniciar una nueva campaña estatal. Estamos programando una nueva temporada de cabildeos en Richmond para que los legisladores entiendan que tener acceso a ese documento garantiza en un mejor control estatal y beneficios múltiples”. 

El presidente de VACOLAO señaló que para aprobarse el citado proyecto de ley se necesita la cooperación de toda la comunidad, en especial los hispanos que son ciudadanos estadounidenses (para que llamen a sus congresistas), los residentes legales (para que participen en las visitas a Richmond) y los trabajadores sin documentos (para que compartan sus testimonios ante las autoridades estatales). 

“Es cierto que hoy se presentan nuevas oportunidades para los inmigrantes indocumentados en Virginia, pero necesitamos trabajar fuerte para lograr las licencias de conducir. La tarea es difícil, mas no imposible. Los trabajos de coordinación ya están avanzados y en breve anunciaremos nuestro plan de trabajo”, apuntó Edgar Aranda-Yanoc.

Actualmente, doce estados del país y el Distrito de Columbia tienen alternativas legales que permiten otorgar licencias de conducir a personas indocumentadas.

Un reciente estudio del Florida Policy Institute (FPI) señaló que los aproximadamente 11 millones de indocumentados que viven el país pagan casi 12.000 millones dólares anuales en impuestos estatales y locales, una suma que podría crecer a casi 14.000 millones de dólares si tuvieran un camino hacia la ciudadanía.