Migrantes de bajos ingresos no tienden a mudarse a estados que ofrecen mejores coberturas de salud, lo que rechaza la retórica del presidente Donald Trump de que estos programas públicos son un "imán" para los extranjeros, reveló este martes un estudio.

 El reporte "Ampliación del seguro de salud pública para niños inmigrantes y migración interestatal de inmigrantes de bajos ingresos", de la Universidad de Stanford en California, encontró que la expansión de cobertura de salud para migrantes no atrae a otros miembros de esta comunidad que residen en otros estados.

 "Los datos que examinamos no respaldan la teoría de que los inmigrantes que ya están en Estados Unidos se trasladarían a otros estados para obtener los beneficios de salud y crearían desafíos fiscales adicionales para estos programas", dijo en un comunicado Jens Hainmueller, profesor de ciencias políticas en Stanford y coautor del estudio.

 El análisis se basó en los datos y respuestas obtenidas por el Censo a 208.060 migrantes entre los años 2000 y 2016.

 Hainmueller explicó que "tener acceso a beneficios de salud financiados con fondos públicos no parece jugar un papel crucial en motivar a los inmigrantes a moverse a través de los estados".

 En agosto pasado, el Gobierno Trump presentó una nueva norma que haría inelegibles a la residencia permanente o a la ciudadanía a migrantes que recibieran ciertos beneficios públicos.

 La norma conocida como "carga pública", que entraba en vigencia el pasado 15 de octubre, fue bloqueada por una orden judicial mientras se resuelven varias demandas en contra del Gobierno Trump

 Por su parte el investigador Fernando Mendoza, coautor del estudio, subrayó que los hallazgos ayudan a los estados a delinear sus políticas sanitarias.

 "Los estados que eligen eliminar el período de espera de cinco años para que inmigrantes documentados puedan recibir beneficios de salud no tienen que preocuparse por esta definición política de que atrae a familias de otros estados y, por lo tanto, aumenta el costo para su estado", dijo Mendoza, que señala que el hallazgo también puede ayudar con las políticas para ayudar a indocumentados.

 Seis estados y Washington utilizan fondos estatales para ofrecer programas públicos de salud a niños indocumentados.

 El próximo año, California extenderá la cobertura de salud a jóvenes indocumentados hasta la edad de 26 años. EFE