Aracey Quispe Neira es una mujer de retos y la educación ha sido su principal arma para quebrar los círculos de pobreza y marginación que la agobiaron en las primeras dos primeras décadas de su vida. 

Ella con la ayuda de su humilde madre y aprovechando las oportunidades que le dio la vida logró convertirse en ingeniera en Perú, perfeccionar sus conocimientos en Estados Unidos e ingresar a la NASA. 

Hoy, Aracey esta avocada en desarrollar un proyecto especial para motivar a las estudiantes hispanas a estudiar carreras vinculadas a la ciencia, tecnología, matemáticas e ingeniería.

La iniciativa, cuyos contenidos están basados en el programa STEM, busca abrir un abanico de oportunidades para que las niñas hispanas puedan convertirse en innovadores, educadores, investigadores y profesionales de éxito. 

Ingeniera peruana Aracey Quispe Neira.

“Los hispanos tenemos muchos retos educativos por delante, pero me gustaría que las mujeres estudien carreras tecnológicas y se conviertan en la fuerza laboral del futuro –indicó-. Si yo pude lograrlo, sé que muchas podrán hacerlo. Quiero contribuir al empoderamiento de las que muchos, equivocadamente, llaman el sexo débil”.   

En su plan de trabajo, que incluirá visitas programadas a escuelas católicas y públicas de Maryland, contará como superó los obstáculos académicos y económicos hasta convertirse en ingeniera aeroespacial e ingresar a la NASA. 

“La motivación –precisó- es para todos los estudiantes, pero voy hacer énfasis en las chicas latinas para escuchen cual es mi rutina de trabajo en el programa del telescopio espacial James Webb, el que debe lanzarse en el 2021 para estudiar las galaxias desde que se formaron”.

Agregó que es importante que los estudiantes aprendan que el telescopio espacial James Webb es el sucesor de Hubble, que costara aproximadamente siete billones de dólares y que genera la participación de unos tres mil trabajadores.

Pero su deseo de compartir sus experiencias académicas y explicar las ventas del programa STEM no es nuevo. En el pasado reciente, con el apoyo del Buro de Educación y Cultura del Departamento de Estado, participó en varios foros internacionales donde alentó a estudiantes de diversos países de América Latina para que se interesen en la industria aeroespacial. 

“Este año tengo como objetivo hablarles a los estudiantes hispanos sobre la importancia de seguir carreras tecnológicas y científicas. Ellos deben entender que nada es imposible cuando se quiere avanzar en la vida. Yo no busco hablar de mis logros personales, sino explicarles como a través de la educación se supera el circulo de la pobreza y marginación. Me interesa mucho que las niñas entiendan que si estudian serán capaces de alcanzar posiciones laborales de primer nivel”, comentó la ingeniera de la NASA. 

En su lista de visitas para este año figuran las escuelas católicas de la Arquidiócesis de Washington St. Francis International (Maryland), Arzobispo Carroll (Distrito de Columbia) y St. Anthony (Distrito de Columbia).  

Quispe Neira, quien desde muy joven ha sabido combinar de manera acertada los estudios con el deporte y su fe católica, hace unos días recibió dos importantes reconocimientos de la Cámara de Representantes y el Departamento de Estado por sus aportes en el programa STEM.  

Sueños realizados
 Para Aracely Quispe Neira el trabajar como ingeniero en la NASA le parece increíble, pues al egresar como ingeniera de sistemas de la Universidad César Vallejo de Trujillo en el 2005, su meta era aprender inglés y seguir algunos cursos de especialización en Estados Unidos y regresar al Perú.

“Jamás me imagine que en cinco años obtendría un título en Ingeniería Astronáutica (Capítol College), además de grados asociados en Ingeniería Tecnológica Espacial e Ingeniería Tecnológica Eléctrica. Nada hubiera sido posible sin el apoyo de mi madre Irma Neira Samame y de mis hermanas”, dijo emocionada en un ambiente del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA en Maryland.

Ella está convencida que se debe mejorar el nivel educativo a los jóvenes hispanos y apoyarles durante su formación universitaria. “Los hispanos tenemos muchas oportunidades en el campo de la ciencia e investigación”.