La agencia federal, conocida como ICE y 'la migra', fue el blanco de indignación de la comunidad hispana y de estadounidenses que masivamente protestaron hoy frente a la sede del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en Washington, DC.  

Cerca de 200 manifestantes acudieron masivamente a la protesta porque se oponen a las redadas, deportaciones, separaciones de familias, encarcelamiento de niños que llegaron solos al país, al maltrato en los centros de detención y a las políticas antiinmigrantes del gobierno.

"En vez de buscar lugares donde poner a los niños, debe acelerar el proceso de liberación de los menores y de ayuda a los refugiados. Las leyes actuales son tan pésimas que los niños están encerrados por seis meses o más en los centros de detención", expresó Edgar Aranda Yanoc, director ejecutivo de VACOLAO. 

Explicó que la coalición de organizaciones comunitarias que dirige está plenamente de acuerdo con la posición asumida por los gobiernos locales de Alexandria, Fairfax y el Distrito de Columbia, los cuales han rechazado categóricamente que en sus jurisdicciones se instalen centros de detención de inmigración para albergar a menores que cruzaron la frontera sin sus familiares. 

El mensaje principal de los manifestantes al gobierno es que le ponga fin a las redadas masivas que separan familias y aterrorizan a los niños. La consigna que corearon clara y fuerte: "¡ICE escucha: estamos en la lucha! ¡Trump escucha: estamos en la lucha!”

Una niña es centro de atención de los activistas, mientras despliegan carteles pidiendo un alto a las redadas. Foto/Andrew Biraj


Hace pocos días, cientos de trabajadores inmigrantes fueron detenidos en Mississippi y la mayoría de los arrestados no tiene antecedentes criminales. Se considera la mayor redada de la historia del país a un sitio laboral y ha dejado muchos niños sin padres. Muchos quedaron aterrorizados a cargo de vecinos o extraños quienes le proporcionaron refugio y comida -dijeron los organizadores en un comunicado.

"Mientras las familias inmigrantes quedaron devastadas por la separación de sus seres queridos, su empleador no fue arrestado. La empresa pagó 3.75 millones de dólares en un arreglo legal masivo con la Comisión para Igualdad de Oportunidades en el Empleo a raíz de acusaciones de acoso sexual, discriminación racial y por nacionalidad, también por represalias contra trabajadores hispanos en una de sus plantas en Mississippi, según los activistas. 

El gobierno ha detenido y deportado a tantos inmigrantes como ha podido y -según los que abogan por los derechos de los trabajadores- estas redadas son parte de un esfuerzo por silenciar a trabajadores inmigrantes vulnerables, quienes podrían intentar enjuiciar a la empresa por las inseguras y discriminatorias condiciones de trabajo, afirmaron.

"Esto no se puede permitir. Salgan y digan basta de redadas de inmigración, detenciones y deportaciones que separan a las familias y aterrorizan a los niños, que en su mayoría son ciudadanos estadounidenses", según los activistas pro-inmigrantes. "Díganles al Departamento de Seguridad Nacional y a la Administración Trump que Estados Unidos es un país de inmigrantes y nosotros los apoyamos hasta que los ataques a sus familias y comunidades acaben", dijeron este vierne frente a la sede de ICE, ubicada en el 500 de la calle 12, en el sudoeste de Washington, DC 20536.

"Seguiremos en la lucha hasta que terminen las deportaciones", expresó Simon Sandoval-Moshenberg de una organización de Virginia (LAJC).

"Tenemos que unirnos para ayudar a nuestra comunidad. Ya basta de que nos ataquen por el color de nuestra piel o por el país de donde venimos", expresó en la manifestación Johnathan Cano, quien es ciudadano estadounidense, de padres salvadoreños y representa a la organización Centreville Immigration Forum.

Algunos niños se expresan ante la multitud y otros activistas como Mónica Sarmiento recordó que "América es un país que da la bienvenida".

Mientras los protestantes caminaban con los carteles frente al edificio de ICE, repetían las consignas que emanaban del megáfono.
 Los carteles rezaban: "Los derechos de los niños son derechos humanos", "Las familias deben estar juntas", "Mantengan a las familias unidas", "No a ICE, las redadas, prisiones ni deportaciones", "Apoyemos el proyecto de ley 'Clean Dream'", "Amor y solidaridad: acción y reforma".
 Las siguientes organizaciones se sumaron a la protesta: Centreville Immigration Forum (CIF), Congregation Action Network (CAN), Dreamers Mothers in Action (DMIA), Legal Aid Justice Center (LAJC), Virginia Coalition for Immigrant Rights (VACIR) y Virginia Coalition of Latino Organizations (VACOLAO).

Para mayor información y sumarse a esta lucha por los derechos de los inmigrantes, llame a VACOLAO al 703-720-5604.