En una misa particular, el arzobispo Wilton Gregory compartió la palabra de Dios con niños, adultos y estudiantes de la Universidad de Gallaudet con discapacidad auditiva, el pasado domingo, en la parroquia San Francisco de Asís en Landover Hills, Maryland.

Monseñor Gregory, arzobispo de Washington se confundió en silenciosos abrazos con los presentes a quienes recordó, con la ayuda de un intérprete en señales, que la presencia de Dios no se percibe con los oídos, sino con la fe del corazón. 

“Estoy feliz de estar con ustedes y me complace saber que siempre buscan sentir y aprender de Dios. Ustedes también dan vitalidad de la Iglesia, están aquí por amor, esperanza y son instrumentos de paz”, dijo Gregory.  

Agregó que las limitaciones auditivas deben servir para que todos los fieles comprendan la importancia de respetar, ayudar e integrar a los hermanos con limitaciones físicas, pues ante los ojos del Señor todos somos iguales.

“El dinero puede brindar muchas comodidades personales o facilitar los estilos de vida, pero jamás podrá sustituir el amor de Dios. Todos, como hijos de Dios, estamos obligados a ayudar a los que necesitan alimentos, cuidados de salud, atención personal y ser solidarios con quienes sufren de algún tipo de limitación física. Esta misa es un ejemplo de lo maravilloso que es compartir con nuestros hermanos”, anotó el arzobispo de Washington. 

La presencia de familias hispanas en la parroquia San Francisco de Asís fue notoria. Allí se pudo advertir la presencia de niños como Brandon (10), Andy (12) y Yamila (9), cuyos padres les prepararon para recibir con aplausos y sonrisas a monseñor Gregory.

Al final de la misa el arzobispo Gregory compartió brevemente con los fieles con discapacidad auditiva y sus familiares.

La parroquia San Francisco de Asís se encuentra ubicada en el 7202 de la calle Buchanan en Landover Hills, MD 20784. Las misas se celebran los domingos a las 10:00 AM. Para mayor información pueden llamar al (301) 200-5430 y se puede solicitar atención en español. 

La Arquidiócesis de Washington brinda servicios a los católicos sordos y con dificultades auditivas y sus familias a través del Ministerio para Sordos. En la mayoría de eventos religiosos se ofrece el servicio de lenguaje de señas y desde hace más de 50 años se trabaja en coordinación con la Universidad de Gallaudet, el único centro universitario para sordos del mundo.

Apoyo vaticano

Recientemente, el papa Francisco expresó su saludo a fieles de buena voluntad que se comprometen en combatir la exclusión y la cultura del descarte para defender y promover, el valor de la vida de cada ser humano y, en particular, la dignidad de las personas sordas.

Destacó el esfuerzo de muchos jóvenes sordos, que, a pesar de sus limitaciones físicas, lograron una posición social y profesional con gran dificultad debido a la sordera: “Las familias con personas sordas son protagonistas de la renovación de la mentalidad y del estilo de vida. Lo son tanto como destinatarias de servicios que, con todo derecho, reclaman de las instituciones competentes que como sujetos de acción promocional en los ámbitos civil, social y eclesial.

El Santo Padre también reconoció la labor que realiza la Iglesia en todo el mundo para aumentar la acogida, la inclusión, el encuentro y la solidaridad con las personas sordas. “Se debe evitar el aislamiento de muchas familias e impedir la discriminación contra nuestros hermanos que no pueden oír".