La importancia de revivificar su cultura y la constante reivindicación de sus derechos civiles y políticos, que lleva aparejada la lucha contra la discriminación, el racismo y la desigualdad social y económica es el valioso legado que han dejado las sucesivas generaciones de afrodescendientes que habitan en las Américas.

El Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericanas (NMAAHC, siglas en inglés) celebró el pasado 30 de junio una jornada en la que se rememoró la herencia material y cultural que dejó el fallecido activista cultural Juan García Salazar, quien dedicó su vida a la recuperación, el registro y la preservación de la cultura y de la historia, las tradiciones y leyendas de los pueblos negros de Ecuador, donde falleció en el 2017.

Juan García Salazar, historiador, antropólogo y estudioso de la cultura oral afro ecuatoriana en el 2016 donó al museo un taburete del barco de su abuela con el diseño de talla de un personaje de un cuento popular africano —Anansi la araña—, una reliquia que representa el puente ancestral entre África occidental y las Américas. 

García hizo esa donación consciente de que el NMAAHC la preservaría, la honraría, la interpretaría, la expondría en sus vitrinas y la mostraría a los visitantes en eventos, como el símbolo de una identidad y una contribución a la memoria colectiva de un pueblo.

En el acto celebrado en el NMAAHC hubo muestras diversas de folklore de Ecuador, protagonizadas por afrodescendientes: música, baile, narración de historias y múltiples manifestaciones culturales. 

Una de las participantes fue Alba Nelly Mina, quien se autodenomina “negra y cimarrona”, originaria de Puerto Tejada Cauca, municipio ubicado en el departamento del Cauca, situado en el Pacífico colombiano. Es una mujer versátil y luchadora, que recita sus poemas con una naturalidad que cautiva a todo aquel que la escucha.

“Quiero decirle a la comunidad que los afro-descendientes también existimos y que debemos estar orgullosos de quienes somos y, sobretodo, mantener viva la tradición oral y transmitirla de generación en generación”, dijo Alba a los que la escuchaban. 

No pudo evitar emocionarse al relatar al Pregonero la anécdota de una de sus hijas, la cual, junto a sus hermanos, eran los únicos de raza negra en la escuela privada a la que asistían. “Mamá quiero que me cortes la cabeza y me pongas una blanca, ya que en la escuela me dicen que soy negra” le dijo un día su hija. Alba abrazó a su hija y le dijo amorosamente: “Hija tu eres linda tal y como eres, un solo Dios nos creó a todos. Podrás llegar a ser quien te propongas en esta vida, y no has de pensar que por el hecho de ser negros no podemos vivir en este planeta”. 

Charles Kleymeyer, uno de los panelistas, aludió una de las citas de García Salazar: “Nuestra finalidad es sacar a la luz la memoria colectiva, las expresiones y recuerdos de nuestros ancianos, y hacerlo no tanto en aras de educar a la ciudadanía, sino para nuestro propio uso. No consideramos a estas personas mayores con quienes hablamos como si fuesen informantes y nosotros sus testigos, ni tampoco los entrevistamos, sino que conversamos con ellos”.

Otra de las participantes en el evento, la doctora Catherine Walsh, describió a Juan García Salazar como el pensador, intelectual y filósofo radical que siempre estableció una conexión entre los legados del esfuerzo, la libertad por la existencia y la rehumanización, con la reparación basada en uno mismo y en la comunidad.

Según Walsh, una muestra de ello se encuentra en la crítica dirigida por el activista ecuatoriano hacia los intelectuales negros urbanos que buscaban la inclusión individualizada, sin pensar en la concienciación global. 

En la era digital se nos puede hacer difícil comprender la importancia de la investigación de las tradiciones culturales a través de la historia oral. El NMAAHC cuenta con una especialista en historia oral, Kelly Elaine Navies, según la cual, a través de la historia oral no sólo relatamos la memoria de un evento concreto vivido por un individuo, sino que también transmitimos la interpretación de ese evento y los matices del sonido de la voz de dicha persona. 

Kelly Elaine Navies se encarga de incorporar música proveniente de los diferentes dialectos afroamericanos a la narración de historias. Además, ella y su equipo recopilan entrevistas, a las que luego dan un formato digital para ponerlas a disposición del público.

El cuentacuentos Tejumola Ologboni, el último panelista que participó en el evento, destacó la relevancia de mantener el legado de la tradición de la historia oral y de dejar de intentar que Estados Unidos acepte a la raza negra. Por consiguiente, dijo: “Hemos de ser exactamente lo que somos”.