Los hispanos son los encargados de marcar el final de la época navideña en Estados Unidos al mantener la tradición del Día de los Reyes Magos, en el que Melchor, Gaspar y Baltasar traen sus regalos a los más pequeños, y la degustación de la dulce rosca de Reyes.

 De costa a costa las celebraciones y las representaciones de los Reyes Magos sirven para recordar la integración de los hispanos a la sociedad estadounidense y de paso llevar un mensaje sobre las necesidades de esta comunidad.

 En Los Ángeles Melchor, Gaspar y Baltasar llegaron con regalos para los niños hispanos, pero en especial para menores que lograron cruzar la frontera con sus familias en busca de asilo.

 "El mensaje de este día de Reyes es sí a los regalos para niños y no a las cárceles y centros de detención para los niños por parte de este gobierno”, explicó Gloria Saucedo, directora del Centro México.

 El evento sirvió para hacer un llamado sobre el sufrimiento que están causando las duras políticas migratorias vigentes, especialmente en los menores migrantes.

 “Esta celebración representa las ofrendas y veneración que recibió el Niño Jesús por parte de los Reyes Magos, nosotros como país deberíamos hacer lo mismo con estos niños migrantes que pueden ayudar a esta sociedad en un futuro, como lo están haciendo los DACA”, recalcó Saucedo.

 Con ese mismo mensaje las calles de Nueva York recibieron la tradicional Parada de los Reyes Magos en el Barrio latino en Harlem.

 Bautizado con el nombre “Nuestros Barrios Unidos: Celebrando Nuestra Fuerza Colectiva”, este año el desfile rindió homenaje a las comunidades migrantes.

 “Continúan manteniendo viva la historia de los latinos celebrando las tradiciones culturales de El Barrio y más allá”, dijo Ana Chireno, vocera de El Museo Del Barrio, organizador del evento a medios locales.

 El joven mexicano Marco Saavedra, designado como El Gran Mariscal del evento, llegó a los tres años de forma indocumentada y este mes espera que un juez de inmigración decida su futuro.

 En 2012, Saavedra, que nació en San Miguel Ahuehuetitlán, en Oaxaca, se hizo arrestar durante una manifestación en Florida para poder documentar las condiciones en un centro de detención en ese estado, lo que le llevó a enfrentar un proceso de deportación.

 Saavedra cumplía con los requisitos en ese momento para ser incluido en el entonces novedoso programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). Sin embargo, no lo solicitó en solidaridad con otros indocumentados que no cumplían con las condiciones.

 En 2013 salió del país e ingresó por la frontera con un grupo de jóvenes indocumentados, que se hizo llamar “Dream 9”, y desde ese entonces está peleando por obtener un asilo político, y este mes un juez decidirá si ordena su deportación o lo deja quedarse en el país que él considera su hogar.

 La conmemoración en Nueva York incluyó el desfile, concierto y un desayuno con productos típicos de países latinoamericanos, como la tradicional rosca de Reyes de la comunidad mexicana, una tradición que se ha extendido por todo el país.

 “Lo bonito de esta celebración de Reyes es que aunque vengamos de diferentes culturas vamos haciendo una sola: la de los latinos, y un ejemplo de esta integración es la rosca mexicana”, advirtió a Efe la chef y repostera Jocelyn Mendoza.

 Mendoza y su esposo Jaime Reynoso han sido los encargados de hacer crecer la tradición de la rosca de Reyes mexicana en la Pequeña Habana en Miami.

 La inmigrante mexicana lleva 13 años compartiendo su receta, que asegura es una mezcla de los secretos de las abuelas de la familia.

 “Aquí llegan de todas las nacionalidades, y todos compran, y aunque no sean mexicanos la mayoría adoptó la tradición del niño”, explica.

 La rosca de reyes suele llevar "escondido una figura que representa como la Virgen María y San José tuvieron que esconder a su niño”, y quién se lo encuentre tendrá que invitar tamales el 2 de febrero, Día de La Candelaria, al resto de comensales.

 “Aquí también les vendemos los tamales mexicanos, y es una tradición que cubanos, españoles, colombianos, y de otros países ya asumieron”, agrega.

 En Chicago, los tamales mexicanos se mezclan este lunes con los pasteles puertorriqueños para celebrar el Día de Reyes en una celebración que este año marca una lucha importante para la comunidad boricua en la ciudad.

 Nadya Henríquez Lowi, vocera del Puerto Rican Culture Center, explicó a Efe que este año se celebran 25 años de la instalación de dos banderas de acero instaladas para designar el Paseo Boricua cerca del Parque Humboldt, al oeste de la ciudad de Chicago.

 “Este ha sido un símbolo de resistencia de nuestra comunidad. Hace 25 años, un 6 de enero, en medio de una gran nevada se instalaron estas banderas, y se ha convertido en una representación de nuestra lucha a través de los años”, relató Henríquez.

 La activista también resaltó que la celebración del Día de los Reyes Magos, una costumbre llevada a la isla por los españoles, se mantiene con vigor entre los puertorriqueños a pesar del cambio de soberanía en 1898 con la llegada de los Estados Unidos.

 “Es algo que nos recuerda que somos hispanos y que nuestras costumbres y aportes a esta sociedad deben ser incluidas no anuladas”, sostuvo. EFE