La latina y la afroamericana son las comunidades más afectadas por la falta de opciones en centros para el cuidado infantil, una situación que se está agudizado con la crisis del COVID-19, advirtió este martes la organización Center for American Progress (CAP, en inglés).

En un informe este instituto de investigación y educación alertó que la pandemia del coronavirus "empeorará" este fenómeno, que se conoce como "desiertos" de proveedores de cuidado infantil al afectar particularmente áreas con altas poblaciones minoritarias.

"Las comunidades que tienen áreas con pocos centros de cuidado infantil con licencia han sido las que tienen altos porcentajes de población hispana, esto sucede en lugares como Chicago, Phoenix, Las Vegas y el norte de California", explicó Rasheed Malik, uno de los autores del estudio.

Malik dijo que la pandemia del coronavirus ha sido especialmente devastadora para la comunidad latina y por ello destacó la necesidad de apoyarla con más recursos, no solo en el área del cuidado infantil sino también en servicios para el cuidado de la salud y la educación.

"Desafortunadamente esta pandemia va a seguir golpeado a esta comunidad que ha estado en una posición difícil durante mucho tiempo, por eso el tiempo de actuar es ahora. Necesitamos a los legisladores y a los líderes comunitarios involucrados, para que todos apoyen la idea de que necesitamos invertir en las comunidades que han resultado más afectadas", añadió.

El Center for American Progress estima que, sin la intervención del gobierno, en forma de fondos, el país podría perder la mitad de los centros de cuidado infantil con licencia para operar.

"Los cierres de centros de cuidado infantil se concentrarán en barrios de clase baja y clase media, y muchas familias no podrán tener acceso durante un período de desempleo récord", advirtió la organización.

CAP actualizó su herramienta digital childcaredeserts.org donde se pueden localizar los llamados "desiertos" de proveedores de cuidado infantil.

La publicación del informe, que fue elaborado en conjunto con la Universidad de Minnesota, coincide con un llamado hecho por un centenar de economistas para que el Congreso apruebe una partida de 50.000 millones de dólares en fondos federales para financiar los centros de ciudad infantil.

"La preocupación es que si no tenemos los negocios de cuidados infantil de vuelta, no vamos a poder tener a todo el mundo de regreso en el trabajo y vamos a tener una recuperación más lenta en áreas donde habían pocos lugares de cuidado infantil y una recuperación más rápida en comunidades más pudientes, con mayor educación y con población más blanca, lo que conllevará a más desigualdad", apuntó Malik. EFE